IPv4 e IPv6

Imagina que es tu fiesta de cumpleaños, invitas a unas cuantas personas pero al final va muchísima más gente y no tienes espacio en casa. Exactamente lo mismo ocurrió con el internet, al principio con la interconexión de computadores y servidores todos pensaban que las direcciones IP para ingresar a la red, eran suficientes e incluso infinitas. Sin embargo, los avances tecnológicos llegaron a un punto en el que hasta nuestra nevera se conecta a la red y usa direcciones IP, no obstante, estas no eran realmente infinitas y el mundo se vio en la necesidad de habilitar nuevos caminos para identificar a todos los dispositivos que en nuestros días tienen la capacidad de conectarse a internet, de ahí vienen los conceptos: IPv4 e IPv6.

IPv4 e IPv6 = Hermano mayor y hermano menor

Aun en nuestros días cuando hablamos de la dirección IP de nuestro computador o celular, nos estamos refiriendo a IPv4, que no es más que el nombre completo de la tecnología: Internet Protocol Version 4. Sucede que estas direcciones están creadas con base en combinaciones completamente numéricas de 32 Bits y dichas direcciones en la red mundial ya se encuentran ocupadas o en desuso.

IPv4 e IPv6

No obstante aún seguimos trabajando con IPv4 gracias a los routers. Esos dispositivos que tenemos en casa para obtener conexión inalámbrica se encargan de generar direcciones IPv4 localmente, actuando como un distribuidor de la dirección asignada por la red de tu ISP. Esa es la  razón por la que aunque las direcciones IPv4 se encuentran agotadas, aun podemos seguir conectándonos con ellas.

IPv4 e IPv6

En ese sentido la solución fue crear IPv6, una nueva versión de la tecnología IPv4 que llega para cubrir el vacío de direcciones IP que deja su hermano mayor. Sus direcciones se componen de valores hexadecimales de 128 Bits lo que implica que una vez se encuentre funcionando por completo, todos los dispositivos tendrán la disponibilidad de recibir direcciones IPv6 directamente, debido a que las combinaciones hexadecimales permiten generar un aproximado de 670 mil billones de direcciones por milímetro cuadrado. De manera que este protocolo está pensado en función a que cada dispositivo pueda obtener una dirección ip independiente.

La migración es lenta pero segura

Una de los puntos más complicados del remplazo IPv4 por IPv6 está en la infraestructura. Aunque en este momento muchos dispositivos admiten el nuevo protocolo, la mudanza de la red mundial es un proyecto gigantesco y que debe llevarse por etapas, motivado a que estos movimientos implican, por ejemplo, que cada servicio de conexión a internet en el mundo adapte sus equipos a la nueva tecnología, lo que también implica que deban actualizarse nuestro dispositivos de conexión.

IPv4 e IPv6

Por esta razón la migración a Ipv6 es algo que se lleva a paso lento pero seguro. Una muestra de esto es que desde 2008, las agencias federales de Estados Unidos han adoptado IPv6 para sus comunicaciones. Igualmente en  2012 se hizo el lanzamiento mundial de esta nueva versión para que los proveedores pudieran ofrecerlos en sus catálogos de servicio y en este momento existe la posibilidad de contratarlos.

IPv6 como el nuevo miembro de la familia de protocolos de internet trae mejoras sustanciales con respecto a su hermano mayor, empezando por la posibilidad de asignar una dirección a cada dispositivo sin tener que pasar por enrutadores, lo que supone una mayor velocidad de conexión.

Además de esto, el protocolo IPv6 es capaz de cifrar los paquetes que salen de tu red brindando un paso gigantesco en cuanto a seguridad se refiere. Incluso, para evitar situaciones como las de IPv4 que no pudo ser llevado más allá,  IPv6 promete ser completamente escalable, de manera que seguramente recibiremos noticias a futuro de nuevas funcionalidades y mejoras.