Aparentemente, los esfuerzos para mantener la blockchain de Siacoin (valorada en 200 millones de dólares) alejada de los intereses corporativos está generando caos y acusaciones en contra de la compañía.

Gracias a la propuesta emitida la semana pasada, los desarrolladores, incluyendo al creador de siacoin, David Vorick; habrían tratado de instaurar cambios que le dificultarían a usuarios con ciertos equipos de minería obtener ganancias al asegurar el protocolo de almacenamiento distribuido.

En palabras sencillas, el código nuevo causaría un fork de siacoin para que productos ofrecidos por el gigante chino de la minería Bitmain (que además se encuentra a poco tiempo de emitir un IPO), además de Innosilicon, su principal competidor; queden inhabilitados.

Si bien este tipo de iniciativas han sido bien recibidas en otras comunidades al satisfacer preocupaciones sobre cómo los cambios podrán tener un impacto en el balance de poder de sus redes, existe un gran problema en el caso de siacoin, y es que el equipo de minería que seguiría sirviendo para la minería es vendido exclusivamente por una compañía operada por los desarrolladores de siacoin.

La compañía en cuestión, Obelisk, fue fundada por el mismo Vorick el año pasado. En junio de este año, Vorick habría anunciado que lanzaría un servicio llamado Launchpad, a través del cual Obelisk crearía equipos de minería para un amplio rango de blockchains.

Aunque esto fue reconocido como un nuevo modelo de manejo de blockchain, no cambió mucho el ambiente competitivo de la compañía. El SC1 Miner de Obelisk no fue muy exitoso en el mercado frente a Bitmain a principios de año, lo que generó tensión en la comunidad.

En este sentido, ahora que la compañía habría obtenido alrededor de 22 millones de dólares de usuarios de siacoin para la producción de equipos de minería, la situación se ha puesto aún más tensa, en medio de propuestas para hacer un fork de la blockchain y amenazas legales de parte de la comunidad.

Sobre esto, Vorick declaró que “las cosas están bastante caóticas en el momento y la situación es compleja. Estamos tratando de hacer las cosas bien, pero la mejor forma de proceder no está clara aún.”