Cada año, millones de personas confían en los lentes de contacto para ver el mundo más claramente. Los avances en este mercado han permitido que los lentes de contacto sean más cómodos y desechables, una particularidad que lleva a los usuarios a descartarlos, tal vez sin pensar demasiado en su destino final.

Determinados en precisar el destino de los lentes de contacto luego de su vida útil, un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Arizona realizó un estudio que muestra cómo los consumidores, al descartar inapropiadamente los lentes usadas, pueden estar contribuyendo a la contaminación del plástico.

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Para ello, los investigadores examinaron el destino de 13 diferentes marcas de lentes de contacto elaborados de nueve tipos diferentes de polímeros plásticos. Adicionalmente, realizaron una encuesta a los usuarios de lentes de contacto.

Los datos revelaron que entre el 15 y el 20 por ciento de los usuarios de lentes de contacto desechan los lentes de contacto en el lavabo o el inodoro, lo que resultó alarmante.

Los investigadores señalan que sólo en Estados Unidos, aproximadamente 45 millones de personas usan lentes de contacto, lo que equivale a una cifra ubicada entre 1,8 y 3,3 billones de lentes descartados por año, alrededor 20 a 23 toneladas métricas de plásticos que van a parar a las aguas residuales.

Los lentes descartados por el desagüe generalmente llegan a las plantas de tratamiento de aguas residuales donde se fragmentan en microplásticos. Los autores del estudio apuntan que en cada kilogramo de lodo de aguas residuales, normalmente se puede encontrar un par de lentes de contacto.

El investigador Rolf Ulrich Halden, afiliado al Centro de Ingeniería de Salud Ambiental de la Universidad Estatal de Arizona y coautor del estudio, explicó:

“El lodo de aguas residuales es un material abundante que rutinariamente se aplica a la tierra para su acondicionamiento, creando a estos microplásticos una vía de entrada a ecosistemas terrestres en donde los potenciales impactos adversos son poco conocidos. También preocupa la entrada de lentes de contacto desechados en ambientes acuáticos, aunque no se observó directamente en el estudio.”

Los humanos consumen al menos 74,000 partículas microplásticas al año

Este tipo de microplásticos se está convirtiendo en una carga cada vez mayor para el planeta y puede contribuir a los grandes depósitos de desechos plásticos que circulan en los océanos del mundo, con las conocidas y desfavorables consecuencias que esa contaminación genera.

Los autores del estudio esperan que los hallazgos revelados en esta investigación sean considerados por la industria de los lentes de contacto. Actualmente, los fabricantes no brindan a los consumidores ninguna información sobre la mejor manera de deshacerse de las lentes de contacto después de su uso.

Referencia: Chemical and physical changes in a variety of contact lenses during the wastewater treatment processes. The American Chemical Society, 2018. https://goo.gl/RDhucV

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