¿Cómo  sería Tinder en la vida real? Natasha Aponte, una auto definida actriz, modelo y cantante, residente de Nueva York quiso responder esa pregunta al hacerles creer a docenas de hombres que conoció en Tinder que tendrían una cita, cuando para su sorpresa les esperaba un concurso en el que debían competir por ella.

Según la descripción de varios asistentes a la cita-evento, Natasha coincidió con ellos en Tinder semanas antes y les propuso ir por un trago, pero luego les dijo que estaría trabajando en una presentación importante del trabajo y que los contactaría cuando tuviera tiempo.

Semanas después los contactó de nuevo para verse en la plaza Union Square para ir ver a un amigo DJ un sábado a las 6 de la tarde.

Cuando las supuestas citas llegaron a la plaza, se encontraron con una tarima con un DJ, cámaras, seguridad y alrededor de 100 personas.

Minutos después, Natasha llegó a la plaza y subió a la tarima para explicarles a todos los hombres que los había invitado a la misma cita. Estaba acompañada de un guardia de seguridad y otra mujer con una camisa de árbitro.

“Como ya saben o no, mi nombre es Natasha y tengo una confesión que hacer: todos aquí han sido invitados a tener una cita conmigo”, dijo la auto proclamada actriz, seguido de abucheos de la audiencia.

“La razón detrás de esto es que las aplicaciones de citas son bastante difíciles”, dijo Natasha. Luego procedió a explicarles que los había citado para que compitieran por una cita con ella, sin embargo, antes de comenzar a explicar las reglas la audiencia se había reducido considerablemente.

Antes hubo una especie de clasificación en la que se eliminaron a todos aquellos hombres simpatizantes del gobierno de Trump, fumadores y bebedores, hombres con estatura menor a 1,70 metros, hasta todos los que se llamaban Jimmy quedaron fuera de la competencia. Los retos físicos incluían un concurso de lagartijas y una competencia de trote.

Aunque no hay una motivación específica por la cual Aponte haya decidido hacer este evento, muchos hombres la han criticado, tildando el evento de estafa pública. Mientras, otras personas consideran que fue simplemente una estrategia para atraer la atención a su fama.

Según Gizmodo pudo confirmar, el permiso emitido el departamento de Parques de Nueva York se le concedió a un hombre llamado Rob Bliss, quien es fundador de una agencia homónima responsable de campañas que han atraído casi mil millones de vistas en YouTube y Facebook sin ningún tipo de publicidad.