Un medio local noruego llamado Dagens Næringsliv reportó en horas de la mañana que Roy Arne Olen y Philip Eriksen, un par de mineros, habrían pagado tan sólo US$ 8,750 en impuestos tras generar US$ 218,000 en operaciones de minería.

El par hizo conocer el éxito de sus operaciones en entrevistas a la prensa local en su ciudad natal de Tromso a fines del año pasado, cuando el valor de sus reservas ascendía a los US$ 680,000. “Tener millones en criptomonedas tras solo dos años es un sentimiento fantástico”, comentó Olsen.

Ahora, tras llegar al fin del año fiscal, el tratamiento de Noruega hacia el Bitcoin como un activo similar a las acciones les ha otorgado obligaciones limitadas de impuestos a la pareja de criptomineros.

Hablando con el Dagens, Astrid M. Dugstad Tveter de la Norwegian Tax Administration comentó que la responsabilidad de reportar ganancias o pérdidas en criptomonedas yacía en los individuos.

“La persona que compró, vendió, minó o tiene valores en divisas digitales como el Bitcoin, debe reportarlo en sus impuestos. El desafío con las criptomonedas es que el ente regulador no obtiene reportes automáticos de esto por un tercero, como con otros tipos de valores. La experiencia nos demuestra que esto generalmente se hace mal o no se hace, de forma deliberada o sin intención.”

Europa sigue siendo un ambiente muy diversificado en cuanto a los impuestos de las criptomonedas, a pesar de los esfuerzos realizados por los reguladores nacionales de establecer un marco en medio de la adopción creciente.

En este sentido, la agente comentó que aún hay formas y medios en las que se pueden asegurar los reportes. “Las oficinas de impuesto generalmente tienen acceso a información de más fuentes que la información que reciben de los contribuyentes a través de sus declaraciones y utilizan distintos métodos de control, en términos de rastreo de valores para determinar si los contribuyentes han declarado información completa y correcta”, advirtió.