A mediados de este mes, pudimos conocer a través de un informe de Associated Press (AP) que Google podía conocer nuestra ubicación en todo momento a pesar de que no deseemos compartir esta información y lo dejemos saber explícitamente en la configuración de privacidad. En ese momento, revelamos nuestra guía para evitar que Google tome nuestra ubicación de forma definitiva.

Días más tarde, la compañía de Mountain View emitió un comunicado donde anunció modificaciones en la descripción de la opción ‘Actividad Web y de Aplicaciones’, desde donde aparentemente se podía desactivar de manera definitiva la opción de ofrecer tus datos de ubicación a Google. En este sentido, la descripción reconoció que aunque estas opciones sean desactivadas, la empresa puede seguir recolectando tu información mientras uses Google Maps u otros servicios.

Ahora, la compañía ha sido demandada por un residente de San Diego, California, llamado Napoleon Patacsil, por obtener sus datos de ubicación sin permiso, violando la Ley de Privacidad de California y el derecho constitucional a la privacidad del estado.

La demanda busca el llamado ‘estado de acción de clase’, e incluiría una ‘Clase de Android’ y una ‘Clase de iPhone’, para millones de estadounidenses que han desactivado el Historial de Ubicaciones en su móvil, y a pesar de ello estos datos fueron registrados por Google. Es probable que el juez se tome varios meses para determinar si la demanda procede.

Por otra parte, el pasado 17 de agosto, los abogados del Centro de Información de Privacidad Electrónica escribieron una carta a la FTC donde aseguran que las prácticas de Google con respecto a este asunto representan una clara violación del acuerdo del 2011 establecido entre los de Mountain View y la agencia estatal.

En dicho acuerdo, Google se comprometió a no tergiversar nada relacionado con los fines para los que recopila y utiliza la información cubierta, así como tampoco la manera en que los usuarios controlan la recopilación, el uso o la divulgación de datos.

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