Encontrar información 100% fidedigna en redes sociales ya que hay mucha información falsa rondando por allí. Esto ha llevado que los usuarios tuvieran que aprender a curar su propio contenido y a diferenciar una noticia falsa de una verdadera, incluso han surgido iniciativas para crear conciencia entre los usuarios.

Es el caso de una campaña que se ha vuelto viral que advierte a los usuarios de Twitter de no creer todos los tweets que lean. Con un toque de humor, el grupo detrás de la estrategia logró engañar a varios reporteros y expertos en tecnología al hacerles pensar que la compañía había lanzado una iniciativa en vista de su aparente incapacidad para hacerle frente a las noticias falsas.

“No creas en cada tweet”

La campaña publicó una serie de videos protagonizados por el comediante Greg Barris, en el que interpreta a supuestos expertos en algún área que en realidad no tienen ningún conocimiento al respecto.

Igualmente hay una página web oficial con una estética bastante similar a la de Twitter con una carta de Jack Dorsey, director ejecutivo de la red de microblogging, que si se lee hasta el final queda bastante claro que se trata de una broma.

Una serie de tweets muestra frases falsas de Dorsey con citas como: “Sé escéptico de todas las afirmaciones y nunca asumas que algo es real solo porque parece reforzar puntos de vista que ya tengo”. Irónicamente, se trata de una frase falsa atribuida a Dorsey.

Razones detrás de la campaña

Aún se desconocen las razones detrás de la estrategia –así como el equipo responsable–, pero se presume que puede ser para resaltar, mediante la burla, la falta de acción de Twitter con respecto a las noticias falsas y a todo el caso de Infowars y Alex Jones.

Desde hace semanas Twitter ha pasado de evitar por completo las sanciones contra Jones, a aplicar un blando castigo contra Jones, además, Dorsey ha dado varias declaraciones a la prensa en las que dice que la empresa está repensando sus valores en lo que respecta a la batalla por el balance entre la libertad de expresión y las informaciones que no causen daño a la población.

Si algo se ha demostrado en estos últimos días –o incluso en este año– es que Twitter no puede quedar absuelta de la responsabilidad de lo que sus usuarios publican en primer lugar, y que es necesario más compromiso, sobre todo en una era en la que la información debe revisarse y contrastarse incansablemente.