Con frecuencia, los científicos e investigadores señalan los aspectos positivos de la religión como un medio para crear un sentido de comunidad y proporcionar un propósito para la vida. Ahora, un reciente estudio muestra que tener padres religiosos disminuye de manera significativa el riesgo de que los niños tengan pensamientos o conductas suicidas.

El estudio realizado por investigadores de la Universidad de Columbia y el Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, es uno de los primeros en analizar cómo las creencias religiosas influyen en la descendencia.

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El hallazgo surgió de un estudio familiar de tres generaciones que se prolongó por 30 años. Inicialmente, los investigadores reunieron a dos grupos de voluntarios: uno compuesto por personas que habían sufrido una depresión mayor y el otro incluía personas sin ese historial.

La fase final del estudio se centró en los hijos (segunda generación) y nietos (tercera generación) de entre 6 y 18 años de aquellos voluntarios iniciales.

Para obtener los datos finales, los investigadores examinaron los datos de 214 niños junto con sus 112 progenitores. Los padres y los niños fueron entrevistados sobre tópicos acerca de la espiritualidad, incluyendo preguntas como: ¿qué tan importante es la religión o la espiritualidad para usted?, ¿con qué frecuencia, si es que lo hace, asiste a la iglesia, sinagoga u otros servicios religiosos o espirituales?, entre otras interrogantes.

Los investigadores encontraron que más padres que niños informaron que la religión o espiritualidad era de gran importancia para ellos, en unma relación de 45 por ciento frente al 25 por ciento. Mientras que más niños que padres informaron que no tenía importancia, 15 por ciento versus 4 por ciento.

Cuando los investigadores profundizaron en los datos, descubrieron que el sentimiento de que la religión es importante, estaba relacionado con una probabilidad 52 por ciento menor de comportamientos suicidas.

La asistencia religiosa también estuvo vinculada, presentando una probabilidad 36 por ciento menor de comportamiento suicida en comparación con los que no acudían a estas congregaciones.

La Dra. Connie Svob, afiliada al Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Columbia y coautora de la investigación, comentó:

“Encontramos que la creencia de los padres en la importancia de la religión se asoció con una disminución significativa en el riesgo de pensamientos y conductas suicidas en sus hijos, en comparación con los padres que informaron que la religión no era importante”.

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Los autores señalan que el hallazgo fue independiente de la creencia (o falta de creencia) de un niño en la importancia de la religión e independiente de otros factores de riesgo parentales potentes, como depresión de los padres, historia o comportamiento suicida, divorcio, entre otros.

Adicionalmente aclaran que sus conclusiones no dicen que las personas religiosas no tengan pensamientos suicidas o se quiten la vida, después de todo, incluso se han visto casos de ministros que mueren por suicidio. Lo que muestra es que la religiosidad puede proporcionar un valioso sentido de pertenencia y apoyo a aquellos que sufren pensamientos de autolesión.

Referencia: Association of Parent and Offspring Religiosity With Offspring Suicide Ideation and Attempts. JAMA Psychiatry, 2018. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2018.2060

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