Empleados de Google publican una carta abierta en la que solicitan a los directores de la compañía para obtener más explicaciones acerca de los planes de desarrollar un motor de búsqueda censurado para China.

En una carta publicada en The New York Times, un grupo de trabajadores del gigante de tecnología escriben: “Necesitamos urgentemente más transparencia, necesitamos que nos escuchen, y compromiso a procesos claros y abiertos: Los empleados de Google necesitan saber qué están construyendo”.

Alegan no tener “la información requerida para tomar decisiones informadas éticamente con respecto a nuestro trabajo, nuestros proyectos y nuestra empresa”.

Según reportamos a principios de agosto, el proyecto apodado ‘Dragonfly’, es una versión censurada de Google que se basará en una aplicación para Android que ya viene integrada con una lista negra de todos los sitios bloqueados en el país como Wikipedia y BBC News.

La información fue filtrada por The Intercept, y desde entonces se ha cuestionado la moralidad de Google por contribuir con un régimen que bloquea la libertad de expresión y el derecho a la información.

Incluso, a principios de mes, empleados de Google se unieron a seis miembros del senado estadounidense para enviar una carta al director de la compañía, Sundar Pichai, en los que implican que al llevar a cabo este plan, la empresa estaría siendo cómplice de los abusos en los derechos humanos relacionados al riguroso régimen de censura.

“Es un golpe del gobierno chino y del Partido Comunista forzar a Google –el motor de búsqueda más grande del mundo– a cumplir con sus opresivos requerimientos de censura, y establece un preocupante precedente para otras compañías que buscan hacer negocios con China sin comprometer sus valores principales”, se puede leer en la carta.

Las operaciones de Google llegaron a su final en 2010 por sus preocupaciones referentes al régimen de censura del gobierno. Siempre queriendo llevar sus servicios a todas partes del mundo, la compañía busca reintroducirse en el mercado luego de ocho años, pero el activismo interno de la compañía presenta hoy un gran obstáculo.

China tiene la audiencia de internet más grande del mundo, pero ha frustrados todos los intentos de empresas de tecnología estadounidenses de estar en el mercado, bloqueando su contenido o simplemente restringiendo su acceso, como el caso de Facebook e Instagram.