Mientras que los procesadores de Intel han dominado el mercado de las PC durante décadas, no han sido igual de exitosos en los smartphones. En el caso de ARM, ha ocurrido todo lo contrario. A diferencia de Intel, este fabricante de hardware nunca ha intentado seriamente incursionar en el mercado de los portátiles, sin embargo, eso parece estar cambiando.

ARM compartió el día de hoy detalles sobre su próxima hoja de ruta, confirmando que los dispositivos de pantalla grande serán uno de sus objetivos en el futuro. En concreto, la compañía comparó sus procesadores Cortex A-76 con la línea Core de Intel, y mostró cómo sus chips habían mejorado cada año en comparación con los procesadores i5. En este sentido, Ian Smythe, director senior de programas de marketing de ARM, afirmó:

La visión de ARM depende mucho de cómo vamos a impulsar el rendimiento de portátiles de esa base de innovación móvil y cómo vamos a trabajar con nuestros socios para incorporar ese rendimiento en los procesos líderes de hoy y mañana.

En el futuro, los planes de ARM pasan por el lanzamiento de dos procesadores: Deimos y Hercules, que estarían construidos bajo procesos de 7 nanómetros (nm) y 5 nm respectivamente.

De momento, la compañía asegura que Microsoft y Google se han mostrado dispuestos a acompañarle en este camino, sin embargo, la llegada de portátiles con la tecnología de ARM no ha sido la más rápida, y los fabricantes de dispositivos portátiles optaron por los procesadores de Intel.

De hecho, Smythe admite esta situación, pero considera que con cada interrupción la compañía crea una nueva oportunidad. Para ello están trabajando en la creación de productos Windows con sus procesadores, y asegura que ARM trabajan en incorporar sus Cortex A-76 a los primeros portátiles, que podrían llegar en los próximos meses si la empresa apura la marcha.