El efecto del estrés sobre nuestro organismo ha sido ampliamente documentado durante los últimos tiempos; en esta misma línea, recientemente se ha observado que el estrés nos puede afectar incluso antes de nacer.

Al respecto, de acuerdo a los resultados de una investigación que se llevó a cabo en Chile, la exposición a estrés agudo en el útero puede tener consecuencias negativas a largo plazo que afectan especialmente a los niños provenientes de hogares pobres.

La investigación estuvo a cargo de Florencia Torche, una Profesora de Sociología de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Stanford, quien encontró que los niños que estuvieron expuestos a estrés durante el periodo prenatal mostraban dificultades en habilidades tales como razonamiento aritmético, fluidez verbal, análisis espacial, pensamiento lógico y solución de problemas.

Asimismo, se observó que este fenómeno afecta principalmente a los niños provenientes de familias de bajos recursos, pues los grupos familiares que pertenecen a las clases media y alta tienen los recursos económicos necesarios para mitigar los efectos de esto.

El estrés durante el embarazo

El estrés durante el embarazo afecta el desarrollo posterior de los niños.

Conocer las consecuencias a largo plazo de un evento extremadamente estresante durante el embarazo, tal como un evento violento o alguna situación en la que la vida corra peligro, no es sencillo, puesto que pueden presentarse de forma simultánea situaciones cotidianas que enmascaran su efecto, como dificultades familiares o problemas financieros.

Sin embargo, Torche pudo estudiar el fenómeno al usar como punto de referencia un terremoto de 7,9 grados de magnitud que ocurrió el 13 de Junio de 2005 en Tarapacá, una localidad chilena.

Durante este evento sísmico, murieron 11 personas y 130 resultaron heridas, registrándose, además, la destrucción de 180 casas. De esta manera, Torche y su equipo pudieron aislar el efecto directo de una situación de estrés agudo sobre el embarazo.

En este sentido, los investigadores combinaron los registros de nacimiento con una muestra aleatoria de 591 niños cuyas madres experimentaron el terremoto durante el embarazo y combinaron esa información con un grupo control de 558 niños seleccionados aleatoriamente que nacieron en la misma época pero cuyas madres no vivieron el terremoto.

Uno de los primeros resultados reportado por los investigadores, que han evaluado el desarrollo de los niños desde su nacimiento, es que la exposición a situaciones de estrés agudo aumento la cantidad de nacimientos prematuros, lo que se asocia a problemas de salud y del desarrollo.

Consecuencias a largo plazo del estrés prenatal

Los efectos negativos del estrés sólo se observaron en niños provenientes de familias empobrecidas.

Luego de 7 años, coincidiendo con el inicio del período escolar de estos niños, Torche y su equipo se dedicaron a evaluar sus habilidades cognitivas para compararlas con el grupo control. Específicamente, fueron evaluadas habilidades tales como comprensión verbal, razonamiento espacial, memoria y el procesamiento de la información en general.

Si bien en un primer momento no se encontraron diferencias significativas entre el grupo control y el grupo experimental, al analizar los datos en profundidad, los investigadores descubrieron que sólo los niños provenientes de familias pobres mostraban los efectos negativos.

En otras palabras, al categorizar los resultados en función del nivel socioeconómico, se encontraron efectos negativos muy fuertes en niños de familias desfavorecidas, mientras que aquellos provenientes de las clases media y alta, no mostraban daño alguno.

Específicamente, los investigadores descubrieron que las diferencias ascendían a más de medio año de desarrollo cognitivo, lo que implica que un niño de una familia de bajos ingresos de segundo grado que experimentó estrés durante su etapa prenatal, se acercaba más a niveles cognitivos característicos del primer grado de educación escolar.

El estrés prenatal y la clase social

Estas diferencias pueden exacerbar la brecha entre las clases sociales.

Adicional al análisis cuantitativo de los datos, se realizaron una serie de entrevistas a fin de comprender por qué los niños de familias de las clases media y alta no mostraron los efectos negativos producto de la exposición a la situación de estrés agudo.

De esta manera, se descubrió que los padres de clase media y alta se mantenían atentos a cualquier señal de debilidad de los niños, ante lo que movilizaban sus recursos para intervenir, bien sea contratando tutores, inscribiéndolos en actividades especiales o prestándoles cualquier tipo de apoyo adicional.

Por su parte, si bien algunas familias desfavorecidas habían intentado recurrir a la asistencia adicional de expertos y al apoyo institucional, deben enfrentar barreras importantes en términos de tiempo, recursos económicos y acceso al apoyo institucional que les permitan garantizar un adecuado desarrollo en los niños. Sobre esto, plantea Torche:

“El efecto de la exposición prenatal a situaciones de estrés muestra consecuencias negativas solo entre los miembros más desfavorecidos de la sociedad, puesto que estas mujeres son particularmente vulnerables y tienen menos posibilidades de acceder a la atención de salud y a fuentes de apoyo que les permitan remediar la situación”.

Por tanto, los investigadores concluyen que las respuestas de los padres basadas en su clase social para minimizar los efectos del estrés prenatal, pudiesen exacerbar aún más las diferencias de clases sociales.

En este sentido, se hace importante apoyar a las familias desfavorecidas, especialmente a los niños que crecen en el seno de una familia de bajos recursos.

Referencia: Prenatal Exposure to an Acute Stressor and Children’s Cognitive Outcomes, (2018). https://doi.org/10.1007/s13524-018-0700-9