La mayoría de las personas se sorprenden al saber que, así como la superficie de la Tierra no es plana, la superficie del océano tampoco lo es, y que la superficie del mar cambia a diferentes velocidades alrededor del planeta.

En los últimos 100 años, los niveles oceánicos aumentaron en un promedio mundial de aproximadamente 14 centímetros, pero gracias a una cantidad de factores, algunas áreas costeras vieron un incremento del nivel del mar más acentuado que otras.

Científicos crean película protectora de calor para ventanas que podría reducir el uso de aire acondicionado

Si la idea de las diferencias locales en el nivel del mar es una sorpresa, probablemente se deba a que los propios expertos recién ahora es que están empezando comprender lo que podría estar provocando tales diferencias y de lo significativas que podrían ser.

El nivel del mar y sus cambios no son uniformes a nivel mundial por varias razones. Primero, la dinámica atmósfera-océano, impulsada por la circulación oceánica, los vientos y otros factores, está asociada con las diferencias en la altura de la superficie del mar, así como las diferencias en la densidad que surgen de la distribución del calor y la salinidad en el océano. Los cambios en cualquiera de estos factores afectarán la altura de la superficie del mar a nivel regional.

Durante al menos dos décadas, los científicos del clima nos han estado diciendo que los gases de efecto invernadero generados por la actividad humana están calentando el planeta, y que si seguimos quemando combustibles fósiles, la tendencia continuará.

El calentamiento global es precisamente eso: global; eso incluye la temperatura tanto de la atmósfera como la del agua de los océanos.

A medida que el agua se calienta, sus moléculas ocupan más espacio, lo que contribuye al aumento global del nivel del mar. Sin embargo, los sistemas meteorológicos locales pueden influir en ese efecto.

Por ejemplo, en el año 2017, los científicos informaron que el debilitamiento de los vientos monzónicos ha provocado temperaturas oceánicas superficiales más calientes en el norte del Océano Índico, lo que ha provocado un aumento del nivel del mar local.

Otro de los factores que contribuye a la discrepancia del aumento del nivel del mar es el llamado “rebote glaciar”. El manto de la Tierra todavía se está moviendo en respuesta a la pérdida de las grandes capas de hielo norteamericanas y europeas de la última glaciación, hace unos 20.000 años.

Los cambios asociados en la altura de la tierra, la forma de la cuenca oceánica y el campo gravitacional de la Tierra, dan lugar al ajuste glacial-isostático; eso hace que el nivel del mar aumente menos de lo que el promedio mundial sugeriría, ya que estas áreas terrestres están elevándose unos pocos milímetros al año.

Igualmente importante es el papel de las corrientes oceánicas. A medida que los océanos se calientan globalmente, las corrientes en muchos lugares pueden cambiar, lo que produce cambios que tienden a alejar el agua de la orilla o tirar de ella.

La comprensión de las tendencias en el nivel del mar, así como la relación entre el nivel del mar global y local, proporciona información crítica sobre los impactos del clima de la Tierra en nuestro océano y atmósfera.

Referencias:

Pleistocene relative sea levels in the Chesapeake Bay region and their implications for the next century. GSA Today, 2015. https://doi.org/10.1130/GSATG223A.1.

Multidecadal weakening of Indian summer monsoon circulation induces an increasing northern Indian Ocean sea level. Geophysical Research Letters, 2017. https://doi.org/10.1002/2017GL074706

Spatial variations of sea level along the coast of Thailand: Impacts of extreme land subsidence, earthquakes and the seasonal monsoon. Global and Planetary Change, 2014. https://doi.org/10.1016/j.gloplacha.2014.08.012.

Más en TekCrispy