“Un episodio más”, es una mentira que nos repetimos a menudo cuando hacemos un maratón de una serie, normalmente en Netflix.

Ver una serie completa en pocos días puede volverse adictivo por lo bien que nos hace sentir, y no lo decimos nosotros, está respaldado por la ciencia.

Primero lo primero. Desde que existe la televisión, las personas han encontrado un lugar de esparcimiento y diversión. Actualmente, el hábito se ha vuelto más presente dada la cantidad de pantallas y plataformas a las que estamos expuestos en cualquier momento.

Según una encuesta realizada por la Oficina de Estadísticas Laborales en Estados Unidos, el estadounidense promedio invierte un aproximado de 2.7 horas viendo la televisión, cifra que suma un total de casi 20 horas al día.

Otra encuesta llevada a cabo por Netflix, establece que 61% de los usuarios normalmente ve entre 2 y 6 episodios de una serie en una sola sentada.

Otro estudio determina que las personas generalmente prefieren hacer maratones que tomarse el tiempo para ver un episodio diario. Normalmente los géneros preferidos para hacer maratones son ciencia ficción, terror y suspenso.

Por ello no sorprende que 361 mil personas hayan visto los nueve episodios completos de la segunda temporada de ‘Stranger Things’, en su día de estreno, el 27 de octubre de 2017.

Hacer maratones de series nos hace sentir bien

¿Por qué el fenómeno del maratón se ha vuelto tan popular? Por múltiples razones, pero la más sencilla es porque simplemente nos hace sentir bien. Netflix resalta en su encuesta que 73% de sus usuarios dice que siente sentimientos positivos al ver un maratón de una serie.

Sin embargo, todo lo bueno también tiene su lado negativo. Cuando terminamos de ver una serie en un maratón, nos sentimos algo decaídos y por supuesto cansados, además nos sumimos en la incertidumbre de lo que sucederá en un futuro con los personajes.

Todas estas sensaciones tienen una explicación científica, específicamente por las reacciones químicas que ocurren en nuestro cerebro mientras experimentamos un maratón de una serie.

¿Qué ocurre en nuestro cerebro mientras vemos un maratón de series?

Esta es la escena: llega el fin de semana, luego de una ardua semana de trabajo y estás tan cansado que no quieres salir a ninguna parte, pero también quieres desconectarte un poco.

Vas a Netflix –o a cualquier servicio de streaming al que estés suscrito– y abres un mundo de posibilidades para hacer un maratón.

¿Qué será esta vez? ¿’Dark’ o ‘Stranger Things’? ¿’La casa de papel’ o ‘House of Cards’? ¿’Unbreakable Kimmy Schmidt’ o ‘Queer Eye’?

Nuestro cerebro produce dopamina cuando estás involucrado en una actividad que disfrutas, que en este caso es el maratón. Según explica la psicólogo clínico, Renee Carr, la dopamina es un químico “que le da al cuerpo una recompensa natural e interna de placer que refuerza el involucramiento continuado en esa actividad”.

Agrega que es una señal con la que el cerebro se comunica con el cuerpo y le dice “esto se siente bien. ¡Deberías seguir haciéndolo!”. La dopamina es responsable de que te sientas como en un éxtasis similar al que se experimenta con las drogas, por ello causa adicción.

Adicto a los maratones

La doctora Carr sostiene que el proceso que experimentamos al ver un maratón de series es el mismo que ocurre cuando comienza una adicción a cualquier droga. “Los caminos neuronales que ocasionan las adicciones a la heroína y al sexo”, dice Carr.

Añade que el cuerpo no discrimina el origen de ese placer, sino que “puede volverse adicto a cualquier actividad o sustancia que le produzca dopamina constantemente”.

Identificación con situaciones o personajes ficticios

Involucrarnos demasiado con una serie de televisión puede hacernos elaborar relaciones parasociales, que son relaciones reales desarrolladas hacia personajes ficticios, que cuando la serie termina, produce un dolor muy parecido al luto que vivimos por una muerte o por cortar una relación de pareja.

Nuestro cerebro codifica todas las experiencias que vivimos, vemos en televisión, leemos en un libro o simplemente imaginamos, como memorias reales, de acuerdo con el psiquiatra Gayani De Silva.

“Al ver un programa de televisión, las áreas del cerebro que se activan son las mismas que cuando experimentamos un evento real. Nos atrapa la trama, nos apegamos a ciertos personajes y nos preocupamos realmente por el resultado de los conflictos”, agrega De Silva.

El psiquiatra sostiene que la identificación con estas situaciones o personajes pueden ayudar en situaciones cotidianas, dependiendo del rol del personaje con el que nos sintamos identificados.

Si por ejemplo, una espectadora se siente identificada con un personaje femenino que sea fuerte y líder porque tal vez es el papel que asume en su vida profesional.

Si por el contrario, un espectador es tímido, pero quiere aspirar a una mejor situación social o laboral, podría motivarse con la actitud de un personaje parecido a él que haya logrado un objetivo similar.

Efectos secundarios de los maratones y cómo contrarrestarlos

Si bien ver una serie completa en pocos días nos hace sentir muy bien y nos ayuda en nuestras situaciones cotidianas, hay algunas condiciones negativas que pueden surgir si no lo hacemos de la manera correcta.

Una de ellas es que tiende a aislar socialmente a un espectador solitario y luego, al terminar la serie, el efecto puede ser un estado de ansiedad o soledad. Esto se contrarrestra al compartir el maratón con personas cercanas a nuestro círculo con los que podamos comentar la serie.

Como en todo –al igual que en los videojuegos–, es importante mantener el elemento social de este fenómeno y saber escoger los momentos apropiados para hacer maratones o simplemente ir a una fiesta con amigos, para no caer en la disociación de la persona.

Así, podemos disfrutar sin problemas de esta actividad tendencia que nos ofrecen los servicios de streaming disponibles y los que aún faltan por llegar al mercado.

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