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Según un portal de noticias de Hungría, el país estaría trabajando en un marco legal para regular las criptomonedas a pesar de que no las consideran una moneda de curso legal dentro del país. Adicionalmente, las leyes actuales imponen una tasa elevada de impuestos, por lo que las inversiones con criptodivisas no son muy rentables.

La noticia destaca unas declaraciones del Ministro de Finanzas, Mihály Vargas, en donde informan que Bitcoin y otras criptomonedas “involucran muchos riesgos, como lavado de dinero, financiamiento del terrorismo” y que con las regulaciones actuales no califican como instrumento financiero o sustituto del efectivo. Sin embargo, varias autoridades del país estarían trabajando en un marco regulatorio que aborde cada uno de los aspectos de las criptodivisas.

Vargas afirma con un comunicado que el Banco Central, la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas de Hungría (NTCA, por sus siglas en ingles), el Ministerio que él preside y otras autoridades han establecido un grupo de trabajo que está estudiando las regulaciones actuales de las criptodivisas. Pretenden evaluar aspectos económicos, legales, evitar el lavado de dinero, cómo hacer para que se cumplan las leyes, entre otros aspectos para que nada se les escape de las manos.

Mihály asegura que las criptodivisas son “prometedoras” en términos de los mercados financieros, pero los fraudes que han sido realizados con este instrumento, más las fallas de algunas exchanges, sumado a la volatilidad de su precio, están haciendo que los reguladores tomen posturas poco flexibles en cuanto a ellas.

El Ministro concluye que lo más probable es que esperen a que la Unión Europea dicte sus regulaciones antes de que ellos emitan sus propias decisiones. Asegura que la delegación austriaca que ocupa la presidencia actual “indicaron que querían abordar el tema de los activos digitales, en particular su tributación, como una prioridad”.

Por si fuera poco, los inversores minoristas de criptomonedas además de tener que ajustarse a las nuevas regulaciones que pueda implementar el grupo de trabajo, tienen que hacer frente a los impuestos que el país cobra por ellas. La ley de impuestos sobre la renta personal, que está ajustado a 15% y 22% adicional por aportes de salud, considera las criptomonedas como “otros ingresos”. Por otra parte, el impuesto corporativo es de 9% (la más baja de la Unión Europea).