Monsanto, una compañía multinacional estadounidense dedicada a la producción de químicos y biotecnología para el campo de la agricultura, recientemente adquirida por Bayer, acaba de recibir un duro golpe.

En este sentido, Monsanto, fue obligada a pagar 250 millones de dólares por daños y 39 millones más como compensación a Dewayne Johnson, un jardinero de 43 años que alega que el cáncer terminal que padece fue provocado por el uso de Roundup y RangerPro, dos marcas comerciales de herbicida producidas por la compañía que usan glifosato como parte de su composición.

Así, el fallo del jurado popular de California en favor de Johnson resulta en un hecho histórico, pues es la primera vez que se lleva a juicio la relación entre el herbicida y el cáncer.

¿Quién es Dewayne Johnson?

Con poco tiempo de vida, Dewayne Johnson ha ganado un juicio histórico contra Monsanto.

Dewayne Johnson es un jardinero quien, en el año 2012, fue contratado para prestar sus servicios en una institución escolar en Benicia, un pequeño poblado en la bahía de San Francisco.

Durante el tiempo en el que trabajó en dicha escuela, el jardinero empleo los herbicidas producidos por Monsanto cada 12 días, es decir, unas 30 veces al año. De esta manera, el año 2014, Johnson fue diagnosticado con linfoma no Hodgkin y, en Julio de 2017, después de haberse hecho quimioterapia y otros tratamientos, su oncólogo le dió 6 meses de vida.

Específicamente, en 2015, Johnson y sus abogados, confiando en su testimonio y en la opinión de expertos, empezaron a trabajar en la demanda contra Monsanto, argumentando que la exposición al glifosato fue la causante de su linfoma no Hodgkin.

En particular, la demanda del jardinero se basó en los resultados de una investigación llevada a cabo en 2015 por la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer, que pertenece a la Organización Mundial de la Salud, que clasificó el herbicida Roundup, y su componente principal, el glifosato, como un probable agente carcinógeno.

¿Es el glifosato realmente cancerígeno?

El glifosato es uno de los herbicidas más usados a nivel mundial.

El glifosato, componente principal de los productos usados por Johnson, es uno de los herbicidas más usados alrededor del mundo; se usa en la agricultura y la jardinería para controlar el crecimiento de la maleza.

Este herbicida fue introducido por Monsanto al mercado en 1974 y estuvo protegido por una patente que venció en el 2000, por lo que ahora es un producto químico de libre uso para cualquier fabricante.

No obstante, su uso es controvertido; por ejemplo, en Portugal, Italia y Canadá, se ha prohibido su uso en parques y jardines públicos.

Al respecto, si bien la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer afirmó en 2015 que el producto es probablemente cancerígeno para los humanos, otros estudios, como el de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, en 2016, concluyen que el glifosato es seguro si se usa con precaución.

En la misma línea, en el 2016, en un informe conjunto entre la Organización Mundial de la Salud y la Organización de Naciones Unidas se dejó ver que, si bien existen algunos estudios que sugieren una relación entre la exposición al glifosato y el linfoma no Hodgkin, el único estudio a gran escala de gran calidad no mostró evidencias de una asociación en cualquier nivel de exposición.

De hecho, según los expertos, para que una persona iguale la dosis de glifosato que se considera cancerígena, debe comer diariamente alrededor de 16,8 kilogramos de soja tratada con este químico, por dos años.

En otras palabras, según las investigaciones, la sentencia no tiene sentido científico, pues es imposible que Johnson se expusiera a las dosis peligrosas del químico si hubiese hecho un uso adecuado del herbicida producido por Monsanto.

Monsanto debe pagar por daños y perjuicios

La Juez Suzanne Ramos fue la encargada de dictar la sentencia.

En el transcurso del juicio, que duró 4 semanas, los miembros del jurado se dedicaron a escuchar el testimonio de médicos, investigadores de salud pública y epidemiólogos que no lograron ponerse de acuerdo respecto al papel del glifosato como causante del cáncer de Johnson.

Eso no impidió que la jueza Suzanne Ramos, junto al jurado, afirmaran que Monsanto actuó con malicia, por no avisar adecuadamente sobre los posibles efectos cancerígenos de su producto, manifestado que su herbicida contribuyó de forma sustancial al cáncer terminal de Johnson.

Al respecto, el abogado de Johnson, Brent Wisner, se mostró satisfecho con el veredicto, pues consideró que la evidencia contra el producto era abrumadora, a pesar de que, a nivel científico, por el momento, no se tienen las bases para hacer tal afirmación.

Por su parte, Scott Partridge, el Vicepresidente de Monsanto, manifestó:

“La decisión no cambia el hecho de que más de 800 estudios científicos, las conclusiones de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y las autoridades reguladoras en todo el mundo, respaldan el hecho de que el glifosato no causa cáncer y no causo el cáncer del Señor Johnson”.

Sin embargo, el fallo del jurado fue claro, Monsanto, recientemente comprada por Bayer por 66 millones de dólares en Junio, está obligada a pagar 289 millones de dólares producto de la demanda, lo que sienta un precedente a otras 5.000 demandas en contra de este químico.

Finalmente, llama la atención que este fallo se ha traducido en una caída de más del 10% de Bayer en las bolsas mundiales; aun así, la compañía está decidida a apelar bajo el argumento de que la ciencia no avala dichas conclusiones.

Habrá que esperar un tiempo para que se devele finalmente quién tiene la razón, pero, por el momento, Monsanto debe pagar.

Referencia: Safety Evaluation and Risk Assessment of the Herbicide Roundup and Its Active Ingredient, Glyphosate, for Humans. https://doi.org/10.1006/rtph.1999.1371

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