Además de la ciencia ficción, una gran cantidad de expertos en tecnología nos han advertido sobre los peligros potenciales del desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), sobre todo en el sector militar, donde ya se están desarrollando armas robóticas con el potencial de destruir personas de forma autónoma.

Aunque aún estamos lejos de ver a la humanidad destruida en manos de robots, existen proyectos alentadores que buscan incorporar habilidades humanas más sanas al campo de la robótica y la IA. El más reciente de ellos es una investigación realizada por expertos de IBM en Australia, en colaboración con la Universidad de Melbourne y la Universidad de Toronto, donde se entrenó un sistema de IA para escribir poesía.

Lejos de lanzar rimas genéricas, la Inteligencia Artificial sigue una serie de pautas, teniendo en cuenta los dados suministrados a medida que va uniendo las palabras. De hecho, durante las pruebas, demostró ser tan buena que es capaz de engañar a las personas para que piensen que las poesías fueron escritas por un hombre en vez de una máquina.

Según los investigadores, se suministró a la IA todas las reglas necesarias para elaborar una poesía aceptable. Además, el sistema está entrenado con más de 3,000 sonetos, que el algoritmo organizó de manera correcta para combinarlos de la mejor forma. Una vez el robot obtuvo todos los datos, se le solicitó que escribiera un poema. Una traducción del mismo reza lo siguiente:

Con gozosos retazos alegres e inmóviles.

Ya no cuando él era, mientras que en su día,

Al principio, pasaba de todas las maneras delicadas a su alrededor,

Encantador y de todos sus días.

Evidentemente, no es lo mismo leer estas líneas y saber que lo hizo una máquina, a leerlas con la certeza de que fue un humano, porque en efecto, parece que así fue. De hecho, las poesías escritas por esta IA siguen las reglas de poesía de grandes poetas como Shakespeare. Evidentemente, una entidad sin inspiración ni sentimientos logrará lo que un artista humano puede hacer.