Se recomiendan al menos 150 minutos de ejercicios de intensidad moderada por semana.

Es bien sabido que el ejercicio físico favorece la salud; no obstante, no cualquier actividad física conlleva los mismos resultados, pues, según lo observado en diversos estudios, hacer poco ejercicio se relaciona con un aumento en las probabilidades de padecer cáncer.

Lo más preocupante del caso, es que, de acuerdo a una investigación reciente, la mayoría de las personas en los Estados Unidos, ignoran esta situación. Específicamente, se encontró que apenas el 3% de la muestra consultada sabía que hacer poco ejercicio físico puede aumentar el riesgo de cáncer.

Siguiendo a Erika Waters, una Profesora Asociada de la División de Ciencias de la Salud Pública de la Universidad de Washington en St. Louis, esto es una situación alarmante, puesto que, cuando las personas ignoran esta relación, es menos probable que se involucren en actividades físicas.

Para llegar a esta conclusión, fueron encuestados 360 adultos de los Estados Unidos con una edad promedio de 47 años; entre otras cosas, en la encuesta se le solicitaba a los participantes que nombrasen tres enfermedades relacionadas a no realizar suficiente ejercicio físico.

Vale acotar que sólo el 44% de la muestra fue capaz de contestar satisfactoriamente esta pregunta. Por su parte, se observó que el 66% de los participantes tenían conocimiento de que la falta de ejercicio físico suficiente se relaciona a trastornos metabólicos, como el sobrepeso, la obesidad y la diabetes.

En la misma línea, el 64% de la muestra identificó la relación entre la falta de ejercicio con enfermedades cardiovasculares y el 11% afirmó ser conscientes de que esto puede ocasionar problemas músculo-esqueléticos, tales como problemas en la columna vertebral, osteoporosis o pérdida muscular.

Asimismo, el 8% relacionó el fenómeno con problemas a nivel psicológico, como depresión o estrés. No obstante, apenas el 3% de las personas fueron capaces de identificar el cáncer como una de las consecuencias de la falta de ejercicio físico suficiente.

De acuerdo a Waters, este desconocimiento se debe, en gran parte, a déficits en las campañas informativas; en este sentido, plantea que los esfuerzos de los organismos de Salud Pública han logrado con éxito hacer visible la relación entre la falta de actividad física y las enfermedades cardíacas, así como también con respecto a la diabetes y el sobrepeso.

Sin embargo, se han dejado de lado los riesgos de padecer cáncer en atención a los hábitos de acondicionamiento físico. Adicionalmente, explica que el vínculo biológico entre la falta de ejercicio y el cáncer no resulta tan obvio como la relación entre la actividad física y la salud cardiovascular y la pérdida de peso.

Entonces, teniendo en cuenta esto, es necesario desarrollar campañas de promoción que permitan visibilizar el problema, de forma que las personas sean conscientes de que, al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana, se asocian a una importante reducción del riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, tales como el de colon, de mama y de endometrio.

Finalmente, de acuerdo a la investigadora, se hace necesario aumentar el alcance de la investigación y evaluar la eficacia de distintas estrategias informativas a fin de remediar el desconocimiento y promover eficazmente estilos de vida saludables para la población en general.

Referencia:  Awareness of Health Outcomes Associated with Insufficient Physical Activity and Associations with Physical Activity Intentions and Behavior, (2018). https://doi.org/10.1186/1471-2458-14-421