Los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) han sembrado un nuevo precedente para la ropa del futuro, incorporando diodos optoelectrónicos de alta velocidad en fibras y posteriormente tejiéndolos con telas lavables.

Los semiconductores optoelectrónicos utilizados por los investigadores para crear esta tecnología destacan los diodos emisores de luz (LED) y los fotodetectores de diodos, que posteriormente se incorporaron dentro de fibras que fueron fusionadas con telas suaves y se transformaron en un sistema de comunicación dentro del tejido.

Según los expertos, los dispositivos semiconductores era el ingrediente clave de la electrónica moderna para fabricar telas con una funcionalidad sofisticada. De hecho, su estudio habla de una nueva ‘Ley de Moore’ aplicada a las fibras, que consiste en una progresión rápida en la que las capacidades de las fibras podrían crecer exponencialmente y con rapidez, al igual que lo han hecho las capacidades de los microchips.

Hasta el momento, la producción de las fibras ópticas se basaba en la fabricación de un objeto cilíndrico llamado ‘preforma’, que no es otra cosa más que un modelo a escala de la fibra, que posteriormente se calienta. Posteriormente, el material ablandado se estira se estira y la fibra resultante se recoge en un carrete.

Lo novedoso de la nueva tecnología del MIT es que los investigadores agregaron emisores de luz de preforma del tamaño de un grano de arena a los diodos semiconductores, además de incorporar un par de alambres de cobre del tamaño de un cabello.

En este sentido, cuando un horno es calentado como parte del proceso de trefilado de la fibra, la preforma de polímero se licua de forma parcial, generando una fibra larga con los diodos alineados en su centro y conectados por los alambres de cobre.

Además, el equipo mezcló los dispositivos en forma de partículas junto con los alambres, en vez de reunir todo el material en estado líquido. Esto supuso una ventaja adicional, y es que la fibra resultante es intrínsecamente impermeable, y para probarlo, la sumergieron en una pecera por semanas, produciendo luz que parecía constante a simple vista.

Los investigadores finalizaron su informe asegurando que los primeros productos comerciales que incorporan esta tecnología llegarán al mercado a partir del 2019, lo que indica una progresión bastante corta desde la investigación hasta la comercialización. En relación a la función de estos productos, consistirán en sistemas de comunicaciones y seguridad a través de los tejidos de las prendas de vestir, además de sensores de curación y monitoreo del estado de salud de las personas.