Luego de que las aplicaciones deportivas: Strava y Polar Flow, revelaran hace unos meses información que no debería aparecer en los GPS, como: posición estratégica de varios soldados, agentes secretos y bases militares, el Pentágono ha decidido reforzar la seguridad, y ha exigido y prohibido a las fuerzas armadas, usar aplicaciones con GPS y monitores de actividad física.

Según reportes, esta medida fue impuesta por el Departamento de Defensa de los EE.UU(DoD), quiénes por medio de un portavoz, explicaron que esta tecnología podría usarse para mostrar a los enemigos información delicada sobre operaciones militares, colocando en riesgo tanto las operaciones como a los soldados.

Estas capacidades de geolocalización, pueden exponer información personal, ubicaciones, rutinas y número de personal, además de, potencialmente, traer consecuencias involuntarias en la seguridad y un mayor riesgo para la misión conjunta.

El subsecretario de Defensa, Patrick Shanahan, reveló las nuevas reglas, que serán impuestas a fin de evitar que los miembros del ejército estadounidense en servicio activo utilicen algún tipo de tecnología (GPS, aplicaciones deportivas) y revelen las posiciones del personal militar.

Según el Pentágono, esta información almacenada por los servicios basados en GPS, puede ser almacenada en servidores, que luego pueden compartir esta información con terceros. Es por ello, que, el portavoz del Ejército, coronel Robert Manning III ha mencionado que:

Con vigencia inmediata, se prohíbe al personal del Departamento de Defensa el uso de funcionalidades y funciones de geolocalización en dispositivos, aplicaciones y servicios emitidos por el gobierno y no gubernamentales mientras se encuentren en áreas designadas como áreas operativas.

Manning agregó que estas tecnologías de geolocalización presentan un alto riesgo para todo el personal militar y que dichas medidas serán impuestas a soldados que están en servicio activo: “Presentan un riesgo significativo para el personal del Departamento de Defensa dentro y fuera del servicio, y para nuestras operaciones militares a nivel mundial. La seguridad está en el corazón de esta guía. El DoD busca una forma equilibrada que permita usos oficiales y personales legítimos de la tecnología de geolocalización que no afecte la seguridad”.

El portavoz añadió además que los comandantes activos en “áreas operativas” harán la llamada final sobre qué dispositivos, aplicaciones y servicios estarán permitidos, y serán los encargados de realizar evaluaciones de riesgos e implementar la nueva política sobre el terreno.

Este Sistema de Posicionamiento Global (GPS) es muy usado hoy en día, desde nuestros teléfonos con aplicaciones como: Google Maps para indicarnos una ruta o una dirección. Asimismo, los rastreadores de actividad física, también hacen uso del GPS principalmente para medir distancias.