De acuerdo a la ley de Gompertz-Makeham, luego de nuestro cumpleaños número 30, nuestras probabilidades de morir se duplican cada 8 años; esto es válido para casi todas las especies de animales existentes, incluido el ser humano.

No obstante, hay animales que escapan de esta ley, pues, independientemente del paso de los años, no envejecen ni muestran signos de deterioro.

A pesar de que estos animales, evidentemente, morirán algún día, bien sea de inanición o víctimas de algún depredador, su salud se mantiene estable y su capacidad de reproducirse perdurará. Este es un fenómeno que ha inquietado a los científicos a lo largo de la historia, quienes se han dado a la tarea de revelar cuál es su estrategia para evitar la vejez.

En independencia de su apariencia, las ratas topo desnudas no envejecen

Las ratas topo desnudas parecen ser inmunes al paso del tiempo.

Un ejemplo de ello son las ratas topo desnudas, las cuales, más allá de su apariencia, son prácticamente inmunes al envejecimiento.

Al respecto, Rochelle Buffenstein ha dedicado parte de su vida a estudiar cómo es que estos roedores mantienen su salud en estado óptimo durante toda su vida y no envejecen, a diferencia de otros animales de su misma especie.

En su laboratorio, de hecho, la investigadora en cuestión, tiene una rata topo desnuda con 35 años de edad, siendo esta la más antigua de la historia.

En un principio, Buffenstein creyó que las células de las ratas topo permitían combatir de forma extraordinaria los efectos tóxicos del oxígeno, teniendo en cuenta que el consumo de oxígeno genera moléculas altamente destructivas que destruyen los electrones de las proteínas y el ADN, acumulándose daños durante toda la vida y generando el proceso del envejecimiento.

En este sentido, consideró que los antioxidantes de estos animales jugaban un importante rol para combatir el proceso, sin embargo, esto no pudo demostrarse; incluso, la investigadora descubrió que los daños genéticos asociados al consumo de oxigeno se acumulaban desde etapas muy tempranas del desarrollo.

Por tanto, según Buffenstein, las ratas topo desnudas han desarrollado mecanismos que le permiten hacerle frente al daño, tolerándolo sin que se produzcan efectos negativos o desgaste.

Los erizos y las almejas son inmunes al paso del tiempo

Los erizos de mar se caracterizan por su gran longevidad. Créditos: Ralph Clevenger/Corbis

A diferencia de las ratas topo desnudas, los erizos de mar que desafían el envejecimiento y algunas especies de almejas, evitan la acumulación de daños a nivel celular.

En este sentido, Andrea Bodnar, del Instituto de Genética Marina Gloucester, plantea que estos animales alcanzan edades tan avanzadas gracias a un suministro constante de antioxidantes que les permiten hacerle frente a los daños asociados al paso del tiempo.

Adicionalmente, se ha encontrado que algunas especies de erizos de mar tienen una tasa metabólica bastante baja, lo que asegura que sus células permanezcan intactas.

En la misma línea, Bodnar explica que los telómeros en los erizos de mar, es decir, aquellas extensiones del ADN de los seres vivos que recubren los extremos de los cromosomas para protegerlos de la degradación, mantienen su longitud a lo largo del tiempo, a diferencia de otras especies en las que los telómeros, a medida que pasan los años, se van encogiendo, haciendo que el ADN sea más susceptible al daño.

Entonces, como la longitud de los telómeros de los erizos de mar se mantiene a lo largo del tiempo, sus células nunca dejan de dividirse y se mantienen jóvenes por toda su vida.

Esta estrategia es compartida por algunos murciélagos, como los miembros del género Myotis, que pueden mantenerse vivos y sanos por más de 40 años.

Las hidras y las planarias no dejan de producir células madre

Gracias a sus genes, las hidras no envejecen.

Si bien la mayoría de los seres vivos van perdiendo su capacidad de producir células madre a medida que pasa el tiempo, unas criaturas con forma de tubo llamadas hidra, al igual que los pequeños gusanos planos acuáticos llamados planarias, las producen durante toda su vida.

En este sentido, la hidra posee un gen llamado FOXO que le permite un suministro interminable de células madre, además de un microbioma que le permite superar el envejecimiento.

Las medusas Turritopsis Dohrnii, en lugar de envejecer, rejuvenecen

Para evitar la vejez, las medusas Turritopsis Dohrnii pueden volver a etapas mas tempranas de su desarrollo.

El caso más singular de esta lista, es el de la medusa llamada Turritopsis Dohrnii, que envejece en reversa; es decir, se transforma de una medusa adulta a un pólipo. Esta habilidad de supervivencia de la medusa Turritopsis Dohrnii se pone de manifiesto, principalmente, cuando sufre alguna lesión o cuando está cerca de morir por inanición.

Cuando esto ocurre, se activa un proceso conocido como transdiferenciación, en el que ciertos genes se activan en células especializadas de la piel o del sistema nervioso, haciendo que se transformen de nuevo en células madre, lo que les permite producir otros tipos de células, reiniciando su ciclo de vida en infinitas oportunidades.

En realidad ¿Estos animales pueden ser jóvenes por siempre?

Los murciélagos del género Myotis son los más longevos de su especie.

Sobre la juventud eterna de algunos animales, hay varios detractores, tales como João Pedro de Magalhães, quien plantea que todos los animales, especialmente los mamíferos son susceptibles de envejecer, solo que el inicio puede demorar más y caracterizarse por un deterioro más rápido.

No obstante, al investigador le resulta imposible no concluir que el envejecimiento no es universal ni inevitable, por lo que los científicos deben avocarse a estudiar en profundidad este fenómeno a fin de que sea posible, en algún momento de la historia, desarrollar tratamientos que le permitan al ser humano vivir por mucho más tiempo.

Referencias:

  1. Oxidative damage and cellular defense mechanisms in sea urchin models of aging. https://doi.org/10.1016/j.freeradbiomed.2013.05.023
  2. Genome sequencing reveals insights into physiology and longevity of the naked mole rat. https://doi.org/10.1038/nature10533
  3. Comparative biology of tissue repair, regeneration and aging. https://doi.org/10.1038/npjregenmed.2016.3

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