El término probiótico se utiliza para referirse a alimentos o suplementos que contienen microorganismos vivos destinados a cultivar las llamadas “bacterias buenas”. Se considera que tales bacterias son beneficiosas para la salud, ya que se cree que equilibran el microbioma intestinal.

Si bien hay evidencia que sugiere que los probióticos pueden ser beneficiosos para su salud, los resultados de una reciente investigación realizada por científicos de la Universidad de Augusta en estados Unidos, muestran que también pueden tener efectos secundarios graves.

De acuerdo al estudio, el aumento significativo de bacterias en el intestino, producto del consumo excesivo de probióticos, puede provocar síntomas de desorientación, confusión mental y dificultad para concentrarse, así como sensación de gases y distensión severa.

Los científicos llegaron a tal conclusión después examinar los tractos gastrointestinales de 30 pacientes, quienes adicionalmente aportaron información sobre sus síntomas digestivos, si recientemente habían usado antibióticos o probióticos, y si comieron alimentos como el yogurt.

Del total de pacientes examinados, un grupo de 22 tomó probióticos y en general, se quejaron de sentirse confundidos, tener problemas para concentrarse o experimentar niveles anormales de gases e hinchazón.

Estos pacientes tomaron probióticos por un lapso de tiempo de tres meses a tres años, y algunos consumieron de dos a tres tipos diferentes. Alrededor del 37 por ciento consumió diariamente yogurt cultivado, que se sabe que ayuda a colonizar la microbiota intestinal.

Los investigadores encontraron colonias de bacterias en el intestino delgado de estos pacientes. Los resultados de las pruebas también revelaron que los niveles de ácido D-láctico eran tres veces superiores al nivel normal. Se sabe que el ácido D-láctico puede ser tóxico para las células del cerebro y afectar las capacidades cognitivas de una persona, incluido su concepto de tiempo.

Los autores argumentaron que los probióticos parecían impulsar la producción de ácido D-láctico en el intestino delgado. Los científicos ya saben que los probióticos pueden causar que el cuerpo produzca ácido D-láctico en pacientes cuyo intestino delgado no funciona correctamente.

Cuando a los pacientes se les prescribió antibióticos y suspendieron el consumo de probióticos, el 85 por ciento vio desaparecer sus síntomas. Aplicado el tratamiento, aquellos sin confusión mental pero con altos niveles de ácido D-láctico, vieron disminuir sus problemas digestivos en un lapso de tiempo que no superó los tres meses.

En referencia a la investigación, el Dr. Satish S.C. Rao, afiliado a la División de Gastroenterología de la Universidad de Augusta y coautor del estudio, expresó:

“Lo que ahora sabemos es que las bacterias probióticas tienen la capacidad única de degradar el azúcar y producir ácido D-láctico. Entonces, si inadvertidamente colonizas el intestino delgado con bacterias probióticas, entonces has preparado el escenario para desarrollar acidosis láctica y confusión cerebral.”

Los autores del estudio indican que aunque los probióticos pueden ser beneficiosos en algunos escenarios, como ayudar a un paciente a restaurar sus bacterias intestinales después de tomar antibióticos, recomendaron precaución de su uso excesivo e indiscriminado.

Referencia: Brain fogginess, gas and bloating: a link between SIBO, probiotics and metabolic acidosis. Clinical and Translational Gastroenterology, 2018. https://doi.org/10.1038/s41424-018-0030-7