El Bitcoin habría disminuido considerablemente su estatus como la criptomoneda por excelencia para actividades criminales, de acuerdo con un reporte de la Drug Enforcement Administration (DEA) norteamericana.

En declaraciones a Bloomberg, la agente Lilita Infante comentó que la proporción de la actividad criminal relacionada con el Bitcoin (BTC) habría disminuido considerablemente, tras ser ligada al 90% de las mismas hace tan sólo 5 años.

En la actualidad, menos del 10% de las transacciones vinculadas a crímenes serían realizadas en Bitcoin. No obstante, de acuerdo con la agente, esto no quiere decir que el número de las transacciones haya disminuido – por el contrario, habría aumentado – sino que la criptomoneda estaría siendo utilizada de forma distinta.

“El volumen de transacciones ha crecido demasiado, el número de transacciones y su valor en dólares ha crecido considerablemente a lo largo de los años en actividad criminal, pero la proporción ha disminuido. La mayoría de las transacciones están siendo utilizadas para especular con los precios”, comentó Infante.

Infante, quien es parte de la Cyber Investigative Task Force de la DEA, explicó que las organizaciones criminales como los carteles de drogas, estarían utilizando cada vez más criptomonedas para mover dinero internacionalmente con pocas posibilidades de rastrearlo.

Bitcoin es una criptomoneda pseudoanónima que puede ser rastreada, pero incluso las criptomonedas privadas o anónimas como Dash, Zcash y Monero pueden ser rastreadas por la DEA de acuerdo con la agente, debido a que las direcciones de los wallets ya no encubren las identidades de sus usuarios como en el pasado.