A pesar de que driblar una pelota de baloncesto es una tarea que para muchos resulta fácil, hacerlo con total destreza y sin esfuerzo implica muchos años de entrenamiento. Sin embargo, parece que la Inteligencia Artificial (IA) puede aprenderlo todo en menos tiempo, o al menos eso es lo que sugiere una nueva tecnología basada en IA desarrollada por investigadores de la Universidad de Carnegie Mellon, en conjunto con la firma DeepMotion.

El sistema desarrollado por los investigadores no son simples animaciones que podemos ver en videojuegos como NBA 2K19, sino de habilidades reales que ha aprendido la IA. Se trata de un sistema basado en modelos físicos que es entrenado con situaciones de la vida real de un jugador y posteriormente las almacena con aprendizaje profundo.

Los expertos desarrollaron modelos de manos y valores de torque, entre otros datos físicos, para hacer que el modelo corriera alrededor de un entorno e interactuara con los obstáculos en una cancha de baloncesto, además de hacer que los esquivara. En primer lugar, todo esto se hizo sin usar una pelota.

Posteriormente, se tuvieron en cuenta los movimientos de la mano y brazo, la velocidad y la trayectoria, para finalmente incorporar el balón e iniciar el dribleo y el dominio del mismo.

Según un comunicado de prensa de Carnegie Mellon, el entrenamiento se realiza de forma incremental, es decir, comportamiento por comportamiento, con el fin de garantizar que la integración se realice con las transiciones adecuadas para cada habilidad. El resultado fue sorprendente: el jugador pudo realizar múltiples habilidades de manejo de la pelota en una variedad de órdenes, cambiando el rumbo con una combinación perfecta.

Luego del entrenamiento inicial, los expertos pudieron proporcionar movimientos como cruces y rebotes de balón entre las piernas del jugador. De momento, no hay indicio de que la IA pueda realizar clavadas al estilo de Lebron James, sin embargo, esas habilidades podrían ser incorporadas pronto al sistema.