La principal compañía salmonera de Noruega, SalMar ASA, pagó a Shipbuilding Industry Corp., una empresa naval china, la suma de US$ 300 millones por la construcción de seis instalaciones que ofrecen un espacio superior a las granjas acuícolas convencionales, para crear la primera granja de salmones en aguas profundas del mundo hace un año.

El proyecto lleva por nombre Ocean Farm, y las instalaciones están ubicadas a casi 5 kilómetros de las costas de Noruega. Actualmente, la granja ya produce más de 1.5 millones de salmones que nadan en una malla de 67 metros de altura y una gran extensión de redes del tamaño de un estadio de fútbol.

En relación a su funcionamiento, los sensores de oxígeno y las cámaras de alta definición monitorean el salmón para evaluar su crecimiento y los signos de enfermedad que puedan aparecer. A un año de ponerse en marcha, SalMar asegura que Ocean Farm ha visto un gran crecimiento en el número de salmones producidos y bajas tasas de mortalidad.

Por otra parte, el sistema utiliza 16 válvulas sumergibles y móviles para dispersar los alimentos a horas determinadas y permitir que los peces vivan en profundidades de hasta 54 metros, en vez de agruparlos cerca de la superficie terrestre, como ocurre en otras granjas acuícolas.

La compañía noruega afirmó que su plan es cosechar la primera generación de salmón de la granja durante la segunda mitad de este año, y en caso de tener éxito, demostrará que es posible establecer la piscicultura en cualquier lugar del océano. De hecho, esta afirmación se hace porque SalMar dijo que sus instalaciones son capaces de soportar las olas más devastadoras.

Uno de los desafíos planteados para la compañía radica en la agrupación de tantos peces en un mismo lugar, que plantea riesgos de enfermedad generalizada para los animales. Asimismo, esta instalación obliga al salmón a permanecer en aguas profundas con mucho menos oxígeno que el de costumbre, limitando su crecimiento.