El Centro de Medicina Veterinaria de la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos y la Red de Investigación y Respuesta de Laboratorios Veterinarios, se encuentran están investigando un potencial vínculo entre ciertos alimentos para mascotas y una enfermedad conocida como miocardiopatía dilatada en perros (DCM, por sus siglas en inglés).

La medida responde a un incremento inusual de reportes de DCM en razas que tradicionalmente no son propensas a la enfermedad. Las dietas en los casos reportados frecuentemente se basaron en alimentos “sin granos”, en los que figuran guisantes, lentejas, otras semillas de leguminosas o patatas y sus derivados de proteína, almidón y fibra, como sus ingredientes principales.

Los primeros informes de la comunidad de cardiología veterinaria indican que los perros siempre comieron estos alimentos como su principal fuente de nutrición durante meses, incluso años.

Los altos niveles de leguminosas o papas parecen ser más comunes en este tipo de alimentos, pero aún no se sabe cómo estos ingredientes pudieran estar relacionados con los casos de la enfermedad cardiaca.

En los informes que ha recibido la FDA, algunos de los perros mostraron signos de enfermedad cardíaca, incluida la disminución de la energía, tos, dificultad para respirar y episodios de colapso.

La miocardiopatía dilatada en perros es una enfermedad del músculo cardíaco del perro y resulta en un corazón agrandado. A medida que el corazón y sus cámaras se dilatan, se dificulta el bombeo de sangre, lo que con frecuencia deriva en insuficiencia cardíaca congestiva.

La causa subyacente de DCM no se conoce realmente, pero se cree que tiene un componente genético. Las razas que se ven afectadas con mayor frecuencia por la enfermedad incluyen perros de razas grandes, como gran danés, boxer, terranova, lobos irlandeses y san Bernardo, entre otros.

La enfermedad es menos común en perros de raza pequeña y mediana. Aun así, la FDA ha recibido informes de casos de DCM en razas como golden retrievers y labrador; así como  whippets, shih tzu, bulldog y schnauzers miniatura y perros mestizos.

La inusual e incrementada presencia de la enfermedad en estas razas, ha sido el disparador que ha impulsado a la FDA a realizar una investigación orientada a determinar si existe un vínculo entre el tipo de alimentos con que se nutre a los perros y la DCM.

En casos no relacionados con la genética, un tratamiento veterinario apropiado y la modificación de la dieta, puede mejorar la función cardíaca, siempre que la anomalía sea detectada temprano.

La FDA continúa trabajando con cardiólogos veterinarios certificados y nutricionistas veterinarios para comprender mejor la presentación clínica de estos perros. La agencia también ha estado en contacto con los fabricantes de alimentos para mascotas para analizar estos informes y ayudar a avanzar en la investigación.

Referencia: FDA investigates cases of canine heart disease potentially linked to diet. U.S. Food and Drug Adminitartion (FDA), 2018. https://goo.gl/gScTT7