El cometa Swift-Tuttle es el objeto más grande que pasa por las cercanías de la órbita terrestre; su frio núcleo tiene aproximadamente 26 kilómetros (16 millas) de ancho. La última vez que pasó por el sistema solar fue en el año 1992 y no se espera su visita sino hasta el año 2126.

Aunque falta más de un siglo para que el cometa vuelva a visitarnos, su presencia no será olvidada, ya que en su efusiva carrera ha dejado una estela de polvo y escombros que la Tierra intercepta cada año, creando lo que se conoce como la lluvia de meteoros Perseidas.

Cuando se aprecia la lluvia de meteoritos, lo que en realidad se observa son los desechos del cometa calentarse cuando entran en contacto con la atmósfera de la Tierra y mientras se consumen provocan un brillante estallido de luz en el cielo.

Su radiante, es decir, el punto en el cielo del que parecen surgir los meteoritos, es la constelación de Perseo, de allí su nombre: Perseidas. Sin embargo se debe aclarar que el nombre de la constelación sólo sire para para ayudar a los espectadores a determinar qué lluvia de meteoritos están observando. La constelación no es la fuente de los meteoros.

Desde el 17 de julio al 24 de agosto la Tierra atravesará el sendero de desechos dejados por el cometa, por lo que en este periodo será posible ver meteoritos, pero será entre el 11 y 12 de agosto cuando nuestro planeta pase por la zona más densa y polvorienta, lo que se conoce como “el pico” de las Perseidas.

Eso significa que será durante esas noches en que se verá la mayor cantidad de meteoritos en la menor cantidad de tiempo; sin embargo, es posible ver trazas de la afamada lluvia de meteoritos antes o después de este punto.

De acuerdo a Bill Cooke, un experto en meteoros de la NASA, las Perseidas será la lluvia de meteoros más vistosa del año. Durante el pico, los espectadores deberían ver alrededor de 60 a 70 meteoros por hora.

El experto resalta que la fase lunar para el momento del pico es muy favorable para la observación de las Perseidas este año, y eso hará que sea probablemente la mejor lluvia de meteoritos de 2018.

El espectáculo celeste podrás ser visto mejor en el hemisferio norte y hasta las latitudes medias, y todo lo que se necesita para ver la lluvia de meteoritos es oscuridad, cielo despejado, un lugar cómodo para sentarte y un poco de paciencia.

La clave para ver una lluvia de meteoritos es evitar la contaminación lumínica. A tal fin, se  recomienda ir a un área oscura, en los suburbios o en el campo, y simplemente esperar; se debe considerar que los ojos tardan unos 30 minutos en acostumbrarse a la oscuridad.

Referencia: Perseids. NASA Science Solar System Exploration, 2018. https://goo.gl/YwSCx5