El alto contenido de sal que distingue a la dieta occidental ha sido implicado en numerosos trastornos, particularmente en enfermedades cardiovasculares. Pero los efectos de una dieta alta en sodio van más allá de eso.

De acuerdo a una reciente investigación, las dietas altas en sodio pueden matar las bacterias beneficiosas en el microbioma intestinal, lo que puede favorecer el aumento de peso. El estudio mostró que la moderación en la ingesta de sodio puede ayudar a mantener una flora intestinal más sana, lo que se asocia con un peso corporal más saludable.

El hecho de conseguir un vínculo entre una dieta alta en sal y el aumento de peso pudiera ser visto como algo poco novedoso. Es sabido que las personas que comen más sal tienden a pesar más; pero puede haber otras razones involucradas.

Comer mucha sal puede hacer que el cuerpo retenga más agua, lo que sin duda se verá reflejado en la balanza, pero esto no es todo. Las dietas altas en sal parecen estar relacionadas con una mayor cantidad de grasa corporal, en particular, el tipo de grasa que se acumula en la zona abdominal.

Ciertamente esto no debería ser una sorpresa, más cuando se considera qué alimentos tienen altos niveles de sal: bocadillos, comida rápida y alimentos fritos, entre otros. Todos estos comestibles son particularmente altos en calorías, y además son notoriamente fáciles de comer en exceso, lo cual podría explicar el vínculo entre el sodio y el sobrepeso.

Si las dietas altas en sal son más propensas a ser altas en calorías, entonces no es exactamente un misterio por qué las personas que comen más sal también pesan más. Pero un estudio realizado en el año 2015, descubrió que una mayor ingesta de sodio estaba relacionada con un mayor peso corporal y una mayor circunferencia abdominal, incluso cuando la ingesta de calorías no era más alta, lo que resulta difícil de explicar.

Pero esta reciente investigación sugiere que el vínculo entre el sodio y la obesidad involucra al microbioma intestinal.

Para comprobarlo, los investigadores alimentaron a un grupo de 12 ratones con una dosis muy alta de sal en sus alimentos durante 14 días, mientras que 8 ratones de control continuaron con su dieta normal.

A través de la secuenciación del gen del ácido desoxirribonucleico ribosomal 16S (rADN) se encontró que la dieta alta en sal alteraba el microbioma y afectaba significativamente la población de  la beneficiosa bacteria Lactobacillus spp. Esta alteración en el microbioma intestinal se ha asociado con el sobrepeso.

Los autores del estudio aclaran que no hay necesidad de eliminar por completo la sal de la dieta. Con simplemente procurar ingerir alimentos más enteros y mínimamente procesados, será suficiente. No es casual que esta estrategia también es una buena forma de reducir la presión arterial y controlar el peso.

Referencias:

High Salt Intake: Independent Risk Factor for Obesity? Hypertension, 2015. http://dx.doi.org/10.1161/hypertensionaha.115.05948

Salt-responsive gut commensal modulates TH17 axis and disease. Nature 2018. https://doi.org/10.1038/nature24628