El internet puede ser un espacio de descubrimiento y de conexión entre personas de todas partes del mundo que puede dar origen a cosas maravillosas. Sin embargo, como todo, también puede llegar a ser un lugar donde se exacerban los comportamientos humanos más absurdos que se manifiestan, por ejemplo, en los retos que se vuelven populares en redes sociales.

Esta vez, el último reto de moda se ha vuelto fatal en todos los sentidos. El ‘Hot Water Challenge’, o reto de agua caliente, consiste en lanzarle agua hirviendo a alguien mientras está durmiendo o beberla con un pitillo. El reto ha tenido consecuencias terribles, con un número de personas que han tenido que ir al hospital y hasta una muerte registrada.

Ya habíamos conocido el ‘Tide Pod Challenge’, que mantuvo a jóvenes en todo el mundo comiendo bolsas de detergente, con implicaciones altamente tóxicas para el organismo, y más recientemente el ‘Kiki Challenge’, en el que las personas bailan una canción de Drake afuera del carro mientras va en movimiento. La policía ha advertido a la población sobre los potenciales peligros de esta práctica.

No obstante, el ‘Hot Water Challenge’ tiene un nivel más alto de riesgo. Varios jóvenes han sufrido quemaduras graves como resultado de la “broma” y una niña de ocho años murió en Florida luego de beber el agua hirviendo.

Un portal de noticias locales reportó el caso de un chico de 15 años en Indianápolis que sufrió fuertes quemaduras como consecuencia. El joven, Kyland Clark, cuenta que estuvo buscando videos en YouTube con un amigo y decidieron jugarse la broma entre ellos. Un día, mientra Kyland estaba durmiendo, su amigo le vertió el agua caliente encima.

“Bajé la mirada hacia mi pecho. Mi piel se despegó de mi pecho y luego me vi en el espejo y la piel se me estaba cayendo de la cara”, narró Kyland. La broma resultó en quemaduras de segundo grado en su espalda, pecho y rostro.

A pesar de que aún el reto no ha alcanzado un alto nivel de viralidad, sí son preocupantes las consecuencias que ha tenido sobre los pocos quienes la han intentado. El doctor Ed Bartkus, de un hospital en Indianápolis, dijo que estos retos cada vez mandan a más personas a la unidad de cuidados intensivos y que “sugieren que la gente lo puede probar y no saldrá herida, y la verdad es que sí, puedo garantizarlo”.