El tema del calentamiento global es cada vez más alarmante. De acuerdo a una investigación reciente, gracias a los procesos de descomposición que ocurren en el suelo terrestre, se está liberando a la atmósfera casi el doble del Dióxido de Carbono (CO2).

Específicamente, se ha descubierto que las tasas de Dióxido de Carbono que se están emitiendo del suelo han aumentado a nivel mundial en un 1,2% en tan sólo 25, siendo los principales responsables de esto los microbios encargados de la descomposición.

La tierra, en sí misma, no produce Dióxido de Carbono, sino que pequeños organismos subterráneos liberan este gas al alimentarse del carbono que se encuentra almacenado en las raíces de las plantas, hojas muertas y otros detritos naturales.

Es decir, los microbios se alimentan del carbono que se almacena en la materia vegetal, por lo que el Dióxido de Carbono se libera al ambiente como resultado natural de este proceso de alimentación.

Esto se conoce como la “respiración del suelo”, lo que se corresponde con un proceso natural de la fotosíntesis; a partir de este proceso, las plantas, convierten el CO2 resultante de la alimentación de los microbios, el agua y la luz, en energía, manteniendo el funcionamiento del ecosistema.

Sin embargo, los investigadores descubrieron que, a medida que aumenta el calentamiento global, los microbios han estado liberando CO2 con mayor rapidez, lo que impide que las plantas puedan procesarlo nuevamente.

A fin de entender la relación entre el calentamiento global y el proceso de respiración del suelo, un equipo de científicos, liderado por Ben Bond-Lamberty, del Instituto de Investigación Global del Cambio, de la Universidad de Maryland, comparó los datos de dos estudios a gran escala en los que se recogieron muestras de suelo, se evaluó la temperatura, se midieron las precipitaciones, y se analizaron otros datos, de más de 2.000 fuentes de varios ecosistemas.

De esta manera, se descubrió que la respiración global del suelo ha aumentado aproximadamente un 1,2% en el período de 25 años entre los años 90 y el 2014. Esto, según sus conclusiones, se debe al aumento de la acción microbiana.

En otras palabras, estos pequeños organismos en el suelo están liberando cada vez más gases de efecto invernadero hacia la atmósfera terrestre.

Sobre esto, los expertos explican que si bien el aumento puede parecer poco importante, la verdad es que esto implica cambios masivos a corto plazo en el ecosistema.

Por tanto, se cree que el CO2 adicional puede alimentar un ciclo de auto-intensificación del calentamiento global, lo que, a su vez, aumentaría la respiración del suelo aún más. Al respecto, planta Bond-Lamberty:

“Dependiendo de la respuesta al calentamiento global de otros componentes del ciclo de carbono, estos cambios pueden contribuir a que las temperaturas aumenten aún más, como un ciclo de retroalimentación”.

En otras palabras, los suelos del planeta están respondiendo de esta manera al aumento de las temperaturas, lo que, al mismo tiempo, puede aumentar las emisiones de Dióxido de Carbono hacia la atmósfera.

No obstante, es necesario tener en cuenta que la información examinada proviene principalmente de estudios realizados en el Hemisferio Norte, por tanto, fueron pocos los datos obtenidos de latitudes árticas y del trópico. Por lo tanto, no se tiene una imagen completa del suelo del planeta en su totalidad.

Finalmente, teniendo en cuenta que se trata de un estudio observacional, es complicado hacer afirmaciones causales. Por tanto, los investigadores recomiendan tener en cuenta una mayor muestra de ecosistemas en el mundo y ampliar la línea de investigación.

Referencia: Globally rising soil heterotrophic respiration over recent decades, (2018). https://doi.org/10.1038/s41586-018-0358-x