A pesar que el éxito que ha tenido el ecosistema de las criptomonedas se debe en gran medida al esfuerzo conjunto de todos los participantes de la comunidad, incluyendo a desarrolladores, mineros, inversionistas, usuarios y medios de comunicación, ciertamente existen detractores que apuestan constantemente por su caída y que impiden un crecimiento más acelerado de estos activos.

En este sentido, son muchos los conceptos erróneos sobre esta tecnología disruptiva, y las noticias falsas están a la orden del día, encerrando a las personas en su propia burbuja donde se hacen eco de afirmaciones falsas sobre las criptomonedas, y sólo demuestran una realidad distorsionada sobre éstas cuando emiten sus opiniones al respecto.

Afortunadamente, la firma Weiss Cryptocurrency Ratings, cuyas calificaciones sobre criptomonedas son las primeras otorgadas por una agencia de calificación financiera, ha emitido un nuevo informe, escrito por el economista Juan M. Villaverde, donde revela los principales malentendidos en torno a los activos impulsados por la tecnología blockchain.

Error 1: “Las criptomonedas no pueden usarse como dinero porque su suministro limitado las hace deflacionarias”

En su análisis, Villaverde reconoce que el Bitcoin (BTC) es un activo deflacionario, principalmente porque sólo existen 21 millones de unidades de la criptomoneda, y nada más. Además, el 20 por ciento del suministro actual de Bitcoin, es decir, al menos 3 millones de BTC se han perdido para siempre.

Sin embargo, si esta realidad es una razón para que el Bitcoin se use como dinero, entonces la ‘teoría deflacionaria’, que asegura que la gente gasta dinero porque está disponible y acumula dinero si este es escaso, podría ser aplicada fácilmente al oro.

Asimismo, asegura que el Bitcoin es una de muchas criptomonedas, y que no todas manejan el mismo modelo económico, ya que por ejemplo, el Ether no tiene un suministro máximo. El informe de Weiss Ratings continúa afirmando que las criptomonedas pueden ser creadas para ser deflacionarias o inflacionarias, y su principal diferencia con el dinero fiat es que no tienen fronteras.

Error 2: “Las criptomonedas son una burbuja porque permiten a las empresas crear su propio dinero de la nada”

Villaverde asegura que cuando alguien usa este argumento casi siempre se está refiriendo a las Ofertas Iniciales de Moneda (ICOs), lanzadas por startups que emiten tokens para recaudar fondos de su venta. En todos estos casos, el suministro de tokens está limitado de alguna forma por los protocolos en los que dichos tokens se ejecutan.

Pese a ello, el autor considera que las ICOs no difieren mucho de lo que hacen las compañías tradicionales cuando emiten acciones. En estas empresas, un día no hay acciones, y al siguiente tienen millones, las cuales están en posesión de sus fundadores. Se pudiera asumir entonces que estas acciones fueron creadas de la nada, si asumimos que las compañías no tienen valor.

Según Villaverde, se juzga a las ICOs por no estar reguladas como estas compañías que emiten acciones al mercado.

Error 3: “Las criptomonedas son una moda pasajera porque nadie ha creado ningún uso práctico para ellas”

Quienes hacen esta afirmación, no pueden ser catalogados de otra cosa sino de ignorantes. De hecho, Villaverde parece enfurecer cuando habla de este apartado, y pregunta con sarcasmo: ¿Qué hay de las millones de transacciones privadas seguras ya confirmadas? ¿Qué tal un sistema monetario global, descentralizado, sin fronteras, neutral y resistente a la censura que nadie puede controlar?

Villaverde afirma que los detractores de las criptomonedas responden a esta pregunta mencionando a PayPal. Sin embargo, el autor asegura que esta empresa maneja una base de datos centralizada y existe en la parte superior del sistema bancario tradicional, por lo que obliga a sus usuarios a tener cuentas bancarias para gastar su dinero. Además de esto PayPal puede decidir todo sobre una cuenta, desde suspenderla hasta decidir con quién se realiza las transacciones o no.

Blockchain y las criptomonedas, por su parte, va más allá de un simple sistema de pago, ya que sus aplicaciones pueden extenderse a cualquier sector de la economía, y permiten realizar transacciones sin necesidad de que dos personas se conozcan o confíen el uno en el otro.

Error 4: “Las criptomonedas nunca se verán atrapadas porque la complejidad del sistema financiero y legal es demasiado grande para entrar en la blockchain”

En este apartado, Villaverde cita el ejemplo de los primeros coches, que tuvieron que transitar por caminos diseñados para caballos y carruajes, mientras sus críticos decían que no podían funcionar nunca. Posteriormente, infraestructura de las carreteras se adaptó a las nuevas tecnologías y llegó la era del asfalto al suelo de las vías.

En este sentido, asegura que a pesar de la complejidad del sistema legal y financiero actual, nada impide que se puedan actualizar para aprovechar las ventajas de blockchain. El autor concluye su informe afirmando que dentro de todos los conceptos que existen en contra de las criptomonedas, existe mucha parcialidad y holgazanería intelectual, por lo que la mejor manera de evitarlas es informándose e investigando.