Han pasado sesenta años desde que iniciaron las sospechas de que un medicamento, usado comúnmente para combatir las náuseas durante el embarazo, llamado Talidomina, fue el responsable de los devastadores defectos congénitos que sufrieron miles de niños.

Los niños nacían principalmente con deformidades en sus extremidades.

Esta situación sirve como recordatorio de la importancia de realizar ensayos clínicos para probar los medicamentos, además de mantener estrictas regulaciones. Sin embargo, hasta el momento, no se sabía qué era lo que había pasado con esta medicina.

En este sentido, un equipo de científicos afiliados al Instituto del Cáncer Dana-Farber de los Estados Unidos, ha logrado descubrir cómo la Talidomina descompone una gran variedad de proteínas que controlan la forma en la que se traducen los genes, ocasionando malformaciones.

Una de estas proteínas se denomina SALL4 y desempeña un importante rol en la retención de células madre embrionarias en blanco; en ausencia de esta, los tejidos del embrión en desarrollo pueden dejar inconclusos ciertos órganos, además de las extremidades.

De esta forma se explica por qué muchas madres que tomaron medicamentos con nombres comerciales tales como Contergan o Distaval, cuyo principio activo es la Talidomina, sufrieron de un aborto espontáneo o dieron a luz niños con deformidades. Al respecto, el farmacólogo Eric Fischer, plantea:

“Las similitudes entre las malformaciones congénitas asociadas a la Talidomina y las de las personas con mutaciones genéticas en SALL4 son sorprendentes, lo que sugiere que los efectos de la Talidomina sobre esta proteína son el origen de esta trágica situación durante los años cincuenta”.

La crisis de la Talidomina

Estos son algunos de los efectos típicos de la Talidomida. Créditos: Inakanti y Kumar.

La Talidomina se sintetizó por primera vez en 1954, por una pequeña empresa farmacéutica de Alemania llamada Chemie Grünenthal. En líneas generales, las pruebas con animales demostraron que no era tóxica, incluso a grandes dosis y, dos años después, se aseguró que era segura para los adultos.

Así, a finales de la década de los cincuenta, el fármaco se vendía en todo el mundo con diversos nombres comerciales, siendo consumido principalmente para aliviar las náuseas matutinas asociadas al embarazo.

Sin embargo, un retraso en la aprobación del medicamento por parte de la FDA libró a los Estados Unidos de la devastación que ocurriría más adelante.

Poco a poco, los médicos alemanes se dieron cuenta de que los casos de malformaciones infantiles estaban aumentando estrepitosamente, lo que llevó al Pediatra Widukind Lenz, en los años sesenta, a asociar la Talidomina con esta situación.

Así, tras un escándalo público, la farmacéutica eliminó todos los medicamentos del mercado que incluían como principio activo la Talidomina. Ya para 1962, el producto había desaparecido de todas las farmacias alrededor del mundo.

Aunque no duró mucho tiempo en el mercado, este medicamento fué el responsable de más de 120.000 niños afectados. Si bien la mayoría de los casos resultaron en abortos espontáneos, aproximadamente 10.000 niños nacieron con problemas en sus extremidades o condiciones tales como el Síndrome de Rayo Radial de Duane.

Tras eso, se plantearon muchos conflictos legales y éticos que han puesto en tela de duda la rigurosidad de los ensayos clínicos, haciendo públicos los problemas burocráticos que contribuyeron al problema; no obstante, no era mucho lo que se sabía sobre sus causas.

Entonces, teniendo en cuenta los resultados de estudios previos, los investigadores trataron cultivos de células humanas con Talidomina y otros químicos, para luego analizar sus efectos sobre las proteínas a partir de una técnica denominada como espectrometría de masas.

¿Por qué la Talidomina causa malformaciones?

Manuel Bioque es otra víctima de la Talidomida. Créditos: Carlos Rosillo.

Después de analizar 10.000 proteínas impares, solo se observaron diferencias significativas en SALL4 tras la inoculación de Talidomina; teniendo en cuenta que las mutaciones en ambas copias del gen que es producto de esta proteína están asociadas a malformaciones durante el desarrollo fetal, los hallazgos no resultaron sorprendentes.

Adicionalmente, se observó que los efectos de este medicamento solo son aplicables a primates, incluyendo seres humanos y a conejos, excluyendo otros roedores, como las ratas.

Lo interesante del caso es que diferentes miembros de la familia de esta droga degradaron una variedad de proteínas, lo que puede ser un dato útil a futuro para modificar el producto farmacéutico.

Para los años ochenta, la Talidomina renació como un potente tratamiento contra el cáncer, pues tiene una capacidad importante para impedir el crecimiento de vasos sanguíneos en los tumores, pues la bioquímica detrás de sus efectos se ha reducido en los últimos años.

Louise y y Darren han lidiado con los efectos de esta droga durante toda su vida.

En esta línea, la Talidomina aún tiene un importante potencial terapéutico, por lo que comprender los orígenes de sus efectos secundarios sobre el desarrollo del tejido puede ayudar a salvar vidas.

Por tanto, los investigadores concluyen que son necesarias futuras investigaciones a fin de superar el estigma que se cierne sobre la Talidomina, ayudando a las empresas farmacéuticas a distinguir entre proteínas cuya degradación puede ser beneficiosa y otras en las que puede ser perjudicial.

Referencia: Thalidomide promotes degradation of SALL4, a transcription factor implicated in Duane Radial Ray Syndrome, (2018). http://dx.doi.org/10.7554/eLife.38430