La herencia genética es un factor importante en el desarrollo de trastornos de ansiedad,

La ansiedad es uno de los trastornos mentales más frecuentes y debilitantes que afecta a miles de millones de personas alrededor del mundo; sin embargo, no quedan totalmente claros los mecanismos que subyacen a esta.

Al respecto, un grupo de investigadores ha descubierto recientemente una vía central hereditaria que aumenta el riesgo de ansiedad; si bien en esta investigación se trabajó con monos, en caso de existir la posibilidad de extrapolar los resultados a humanos, pudiesen desarrollarse mejores estrategias para solucionar el problema.

A partir de estudios previos, se sabe que la ansiedad puede ser desencadenada tanto por factores del entorno, como por determinantes genéticos; no obstante, al hablar de las bases hereditarias de la ansiedad, es notable que aún se desconocen los mecanismos a partir de los cuales este trastorno se trasmite de una generación a otra.

Sobre esto, gracias a una investigación liderada por el Psiquiatra Ned Kalin, en conjunto con un equipo de colegas, se tienen pistas respecto al desarrollo de la ansiedad, sus implicaciones a nivel cerebral y los mecanismos a partir de los cuales se transmite desde los padres hasta los hijos.

Durante el experimento se examinó el cerebro de cientos de monos Rhesus preadolescentes, diferenciando sus niveles de activación en función de determinados niveles de ansiedad, a partir de imágenes de resonancia magnética funcional.

En líneas generales, centraron una mayor cantidad de atención en niveles de ansiedad extremos, teniendo en cuenta que esto representa un factor de riesgo para trastornos ansiosos y depresivos durante la infancia.

De esta manera, los investigadores descubrieron circuitos neuronales que conectan dos regiones de la amígdala cerebral; esta estructura es el centro del miedo en el cerebro, lo que se relaciona con la ansiedad.

En particular, se encontró que las conexiones neuronales se extienden desde el núcleo central de la amígdala hasta el núcleo del lecho de la estría terminal, también en la amígdala; adicionalmente, los científicos observaron que estos circuitos neuronales se heredaban de padres a hijos.

Teniendo esto en cuenta, se tienen evidencias de que los genes que se relacionan a los circuitos neuronales en la amígdala cerebral, también están asociados al desarrollo de niveles extremos de ansiedad.

No obstante, esto no implica que estas conexiones sean totalmente responsables del trastorno, pues para que se desarrolle la ansiedad, es necesaria una combinación de factores, tanto hereditarios como ambientales.

Más allá de todo esto, el estudio da pistas respecto a cuáles deben ser los mecanismos que deben estudiarse en futuro para comprender el riesgo que sufren los niños respecto a desarrollar algún trastorno de ansiedad.

A modo de síntesis, gracias a la investigación, se sabe que existen unos circuitos neuronales adicionales entre ciertos núcleos de la amígdala cerebral, los cuales están relacionados a niveles extremos de ansiedad y se heredan genéticamente.

Por tanto, recomiendan a futuro, nuevas investigaciones que permitan corroborar si estos resultados encontrados en primates pueden extrapolarse al ser humano, a fin de desarrollar una visión más profunda sobre la ansiedad.

En conclusión, de acuerdo a los expertos, la ansiedad y el estrés infantil son unos de los mayores factores de riesgo para el desarrollo de trastornos mentales en el futuro, por lo que, es importante desarrollar conocimientos sobre la fisiopatología de la ansiedad para el diseño posterior de nuevos enfoques de tratamiento más efectivos.

Referencia: Functional connectivity within the primate extended amygdala is heritable and associated with early-life anxious temperament, (2018). https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.0102-18.2018