Autoridades del Estado de California, en EE.UU, han arrestado a un estudiante universitario de 20 años de edad y lo han acusado de diversos cargos informáticos y de robo de identidad. Los fiscales lo acusan de formar parte de un grupo de delincuentes que ha robado cerca de US$ 1.5 millones en criptomonedas hackeando tarjetas SIM móviles.

El individuo, llamado Joel Ortiz, fue arrestado en el aeropuerto LAX antes de viajar a Europa, y sin esperar al interrogatorio oficial, simplemente confesó que él y sus colaboradores controlaban millones de dólares en criptomonedas. El joven es originario de la ciudad de Boston, y aparentemente habría hackeado más de 40 números de teléfono a través de un método llamado ‘intercambio de SIM’.

Según las autoridades, esta estafa es muy sencilla de ejecutar. El delincuente sólo debe llamar al proveedor del servicio y denunciar que su tarjeta SIM se ha perdido. Una vez que el proveedor confirma la identidad, asigna el número telefónico correspondiente a otra tarjeta SIM, que en este caso es la que posee el delincuente.

Evidentemente, los proveedores de telefonía forman parte de los robos, ya que sus procedimientos de seguridad para confirmar la identidad de los usuarios no son los suficientemente rigurosos y pueden eludirse fácilmente obteniendo información en Internet.

Ahora bien, cuando delincuentes como Ortiz tienen finalmente acceso al número telefónico de los usuarios, es muy fácil ingresar a sus cuentas también. Incluso, muchos servicios de autenticación de dos factores utilizan mensajes de texto o llamadas a móviles, lo que facilita el acceso de los estafadores al dinero de las víctimas.

Al parecer, Ortiz habría atacado a varias personas en la conferencia de Bitcoin Consensus que se llevó a cabo el pasado mayo en Nueva York, y robó más de US$ 1.5 millones a un empresario de criptomonedas. La policía lo descubrió porque exigió pago en Bitcoin a la hija de una víctima a la que le fue robado el número, lo que hizo que la denuncia se produjera y luego la captura. La fianza del delincuente se ha establecido en US$ 1 millón.