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Con una nota publicada el pasado 27 de julio por el Banco Central de México, las casas de intercambio deberán cumplir con nuevas regulaciones referidas a transferencias bancarias electrónicas.

Banxico, como también es conocido el Banco de México, publicó en su página oficial las circulares 10/2018 y 11/2018 en donde mencionan los nuevos requerimientos que tendrán que cumplir los participantes del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Esto para reforzar las políticas y controles en las trasferencias de fondos.

En los documento, Banxico solicita a las casas de intercambio “identificar aquellas cuentas pertenecientes a este tipo de clientes”, en referencia a las casas de intercambio. Prosigue “con el fin de estar en posibilidades de implementar validaciones adicionales previas a la acreditación de recursos proveniente de fondos a través del SPEI”. El SPEI, es una plataforma que permite el intercambio de dinero entre cuentas de diferentes bancos de manera casi inmediata dentro del territorio azteca.

También, como parte de las restricciones, los fondos que sean depositados de esta manera no se harán efectivos el mismo día como sugiere la plataforma, sino el siguiente día hábil. Esto debido a que el Banco de México tiene que autorizar la transacción ya que, ellos al administrar el SPEI, realizaran validaciones adicionales para poder legitimar dichas órdenes.

Otro punto a que tienen que considerar los participantes del SPEI que tengan este tipo de empresas, es que deberán “ser cuentas de depósito de dinero a la vista abiertas únicamente en aquellas instituciones financieras facultadas para ofrecerlas”. Estas incluyen instituciones de crédito, sociedades financieras populares, entre otras.

Dentro de las consideraciones de la circular, hacen mención a que los clientes que tengan cuentas en donde asignan el dinero inmediatamente, no ponerlas a disposición de las casas de intercambio. Esto en el caso de que el Banco Central de México tenga que emitir avisos de posibles ataques a la estructura tecnológica del sistema.

Estas medidas son tomadas luego de que la red de pagos de algunos bancos que usan el SPEI fueran hackeada en mayo y a principios del mes de julio la casa de intercambios más grande de México, Bitso, también sufriera un ciberataque.