El Homo Sapiens fué capaz de colonizar cualquier tipo de ambiente en el planeta, demostrando que podían prosperar en todos los entornos disponibles.

De hecho, los Homo Sapiens que emigraron de África hace unos 80.000 años, lograron establecerse con relativa facilidad en ecosistemas tan diversos que iban desde selvas tropicales hasta montañas altas e invernales.

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En este sentido, de acuerdo a una investigación reciente, tenían una capacidad doble: podían adaptarse a diferentes entornos y, al mismo tiempo, desarrollaban especializaciones particulares para funcionar de la mejor manera, cuando se encontraban en ambientes específicos.

De forma tradicional, los expertos alegan que nuestra especie logró conquistar entornos tan distintos y sobrevivir, puesto que evolucionamos, desarrollando más habilidades cognitivas, además de capacidad de simbolismo.

Sin embargo, de acuerdo a Brian Stewart, Profesor Asistente en el Departamento de Antropología de la Universidad de Michigan y parte del equipo de investigadores, el Homo Sapiens, además de su capacidad de generalizar su comportamiento en distintos entornos, colonizaba dichas áreas al adquirir experticia en estos, en función de sus recursos y las configuraciones particulares allí presentes. En sus palabras:

“El Homo Sapiens mostró que era capaz de vivir en todos los biomas habitables, incluyendo lugares desérticos, como el mediterráneo, e invernales, como el Ártico y Los Andes; por tanto, generalizar algunas estrategias de subsistencia y especializarse en otras, nos permitió lograr ventajas competitivas a nivel evolutivo”.

Para llegar a esta conclusión, Stewart y Patrick Roberts, investigador principal, oriundo del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana, en Alemania, evaluaron evidencias de la proliferación de Homo Sapiens en distintas partes del mundo.

De esta manera, notaron que otras especies de Homínidos, tales como el Homo Erectus y los Neandertales, también poseían comportamientos que se consideraban exclusivos del Homo Sapiens, como el lenguaje y la capacidad simbólica, por lo que es probable que esto forme parte de la herencia de un ancestro común.

Sin embargo, hace entre unos 12.000 y 100.000 años, fueron los Homo Sapiens y no ellos, quienes colonizaron el planeta, encontrándose tanto en entornos paleoárticos y de gran altura, como en grandes selvas tropicales de Asia, América y Oceanía.

En rojo los territorios colonizados por el Homo Sapiens. Créditos: Wikipedia Commons.

Por tanto, Robert y Stewart consideran que el factor determinante de este fenómeno fué la capacidad del Homo Sapiens de generalizar y, al mismo tiempo, especializar comportamientos y funciones, de acuerdo al entorno. Según Roberts:

“Existe una dicotomía ecológica tradicional entre la generalización, a partir de lo que se hace uso de una gran variedad de recursos diferentes y se habita en distintas condiciones ambientales y, la especialización, a partir de lo que se tienen dietas restringidas y una tolerancia ambiental limitada”.

No obstante, de acuerdo a los investigadores, en el Homo Sapiens, pueden encontrarse ambas características, puesto que se tienen evidencias de poblaciones especializadas, como los recolectores de la selva y, al mismo tiempo, se trata de una especie de homínidos capaz de adaptarse a cualquier entorno.

Otro punto a favor de los Homo Sapiens fue su habilidad de cooperar con otros grupos con los que no estaban emparentados pero que les permitían complementar sus puntos débiles. De esta forma, a pesar de no ser parientes, compartían comida, se comunicaban a largas distancias y participaban en rituales comunes, lo que resultó favorecedor para la adaptación de la especie en general.

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En síntesis, los Homo Sapiens lograron colonizar el planeta, gracias a su capacidad de generalizar sus hábitos y funciones a entornos muy distintos y, al mismo tiempo, desarrollar estrategias especializadas a ecosistemas particulares; segun los expertos, si bien estas pareciesen ser habilidades contrapuestas, en realidad son complementarias.

Así, en vista de estos resultados, los investigadores se han propuesto estudiar las raíces de esto, desenterrando el origen africano de esta plasticidad ecológica.

Referencia: Defining the ‘generalist specialist’ niche for Pleistocene Homo sapiens, (2018). https://doi.org/10.1038/s41562-018-0394-4

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