Un equipo internacional de científicos ha aplicado métodos de física teórica para investigar la respuesta electromagnética de la Gran Pirámide de Giza a las ondas de radio. Los científicos predijeron que bajo condiciones de resonancia, la estructura puede concentrar energía electromagnética en sus cámaras internas y debajo de la base.

Los investigadores aplicaron varios tipos de radiación electromagnética a la pirámide y descubrieron una interacción: la pirámide se comporta como una cavidad resonante, un dispositivo que oscila a ciertas frecuencias con una amplitud mayor que otros, que atrae y amplifica las ondas de radio.

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Para entender la manera en que la Gran Pirámide interactuó con las ondas electromagnéticas, los investigadores primero calcularon cómo las resonancias (sonido prolongado por reflexión o vibraciones) causadas por ondas de radio podrían ser inducidas.

En este punto, el investigador Andrey Evlyukhin, de la Universidad ITMO en Rusia y coautor del estudio, explicó:

“Debido a la falta de información sobre las propiedades físicas de la pirámide, tuvimos que usar algunas suposiciones; por ejemplo, asumimos que no hay cavidades desconocidas en el interior, y que el material de construcción tiene las mismas propiedades de una piedra caliza común. Con estas suposiciones, obtuvimos resultados interesantes que pueden tener importantes aplicaciones prácticas.”

Una vez determinado que las resonancias en la pirámide pueden ser inducidas por ondas de radio con una longitud que varía de 200 a 600 metros, los investigadores crearon un modelo de la respuesta electromagnética de la pirámide y calcularon la sección transversal de extinción, lo que les permitió estimar cómo la energía de la ola es dispersada o absorbida por la pirámide.

Finalmente, para las mismas condiciones, los científicos obtuvieron la distribución de los campos electromagnéticos dentro de la pirámide.

Usando lo que los investigadores llaman un  análisis multipolar, descubrieron que los campos dispersos se concentraban en las cámaras internas de la pirámide, así como también debajo de su superficie.

La Gran Pirámide de Giza ha sido siempre objeto de estudios. Numerosas teorías se han expuesto sugiriendo que la pirámide podría ser algún tipo de máquina antigua, actualmente desactivada.

Una teoría controvertida apunta que, como nunca se ha encontrado una momia dentro de la Gran Pirámide de Giza, la estructura pudiera no ser una tumba. En cambio, puede haber sido una máquina, un dispositivo poderoso cuyas propiedades recién ahora estamos empezando a descubrir.

Muchos autores se han preguntado si la Gran Pirámide de Giza pudo haber actuado como un dispositivo que ayudó a prolongar y otorgar nueva vida y poder a los monarcas egipcios.

Curiosamente, figuras históricas como Alejandro Magno, Julio César y Napoleón, se aventuraron a pasar una noche dentro de este monumento donde, presumiblemente, tuvieron experiencias de naturaleza “mística”.

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Este nuevo descubrimiento parece poner más evidencia sobre la mesa, validando la hipótesis sobre la verdadera función de la Gran Pirámide como una máquina para almacenar, concentrar o canalizar algún tipo de energía.

Pero más allá de este punto, el equipo de investigación planea usar estos resultados teóricos para diseñar nanopartículas capaces de reproducir efectos similares en el rango óptico. Tales nanopartículas pueden usarse, por ejemplo, para desarrollar sensores y células solares altamente eficientes.

Referencia: Electromagnetic properties of the Great Pyramid: First multipole resonances and energy concentration. Journal of Applied Physics, 2018. https://doi.org/10.1063/1.5026556

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