En los últimos tiempos, mucho se ha hablado de cómo el uso de los teléfonos inteligentes nos distrae de lo que sucede en la vida real. No obstante, de acuerdo a una investigación reciente, es la forma en la que usamos el teléfono, más que el uso del teléfono propiamente, lo que se relaciona con las dificultades de atención.

El encargado del estudio, Jeremy Marty-Dugas, de la Universidad de Waterloo, se mostró particularmente interesado en las dificultades de atención que se derivan a partir del uso de los teléfonos inteligentes.

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Específicamente, plantea que, teniendo en cuenta el potencial de estos dispositivos electrónicos para influir en el comportamiento de las personas, es importante descubrir cómo los teléfonos inteligentes disminuyen nuestra capacidad de prestar atención.

Sobre esto, previamente se ha demostrado que el uso de teléfonos inteligentes se asocia a problemas de atención, además que, las distracciones ocasionadas por el celular afectan la capacidad de concentrarse de las personas.

Para probar su hipótesis, Marty-Dugas trabajó con 185 estudiantes de pregrado y posteriormente replicó la investigación con 250 personas voluntarias de Mechanical Turk, de Amazon; a partir de esto descubrió que la forma en la que las personas interactúan con los teléfonos inteligentes es un factor decisivo con respecto a la relación entre el uso de estos equipos y los problemas atencionales.

En específico, descubrió que las personas que revisaban frecuentemente el celular, sin tener un propósito realmente claro para esto, tenían más probabilidades de informar que se involucraban en otras tareas sin prestarles total atención.

En la misma línea, se observó que las personas que usaban el teléfono de forma distraída eran más propensas a divagar y a cometer errores por su falta de atención.

Por tanto, cuando revisamos el teléfono de forma repetitiva, sin sentido o propósito particular, es más probable que prestemos atención a los acontecimientos de la vida cotidiana.

En palabras del investigador:

“Teniendo en cuenta nuestros resultados, parece que usar el teléfono inteligente de forma distraída es el factor determinante respecto a la relación entre el uso de estos dispositivos y los problemas de atención”.

De esta manera, los investigadores plantean que las personas pudiesen beneficiarse si reducen este comportamiento, usando los teléfonos inteligentes de una forma más deliberada y centrándose en objetivos particulares.

En otras palabras, se trata de usar el celular con un propósito específico, en lugar de pasar el tiempo desplazándose de una aplicación en otra, sin prestar total atención a lo que se está haciendo.

No obstante, es necesario tener en cuenta que la naturaleza de esta investigación es correlacional, por lo que, para hacer afirmaciones de índole causal, es necesario ahondar más en el tema.

Así, puede ser que el uso distraído de los teléfonos inteligentes sea la causa de los problemas de atención o, es posible que las personas ya estén tan distraídas en su vida cotidiana que terminen usando estos equipos de forma descuidada.

Más allá de todo esto, los investigadores dejan abierta la posibilidad de seguir estudiando el impacto que tienen los teléfonos inteligentes sobre la vida cotidiana de las personas y sus efectos sobre el comportamiento humano, lo que puede traducirse en otras formas de abordar el fenómeno, además del desarrollo de estrategias que permitan reducir comportamientos como este.

Referencia: The relation between smartphone use and everyday inattention, (2018). http://dx.doi.org/10.1037/cns0000131

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