Como parte del programa de monitoreo de mamíferos marinos realizado la organización sin fines de lucro Cascadia Research Collective, en agosto de 2017 se llevó a cabo un proyecto de dos semanas para fotografiar, etiquetar y grabar audios de estos ejemplares, descubriendo un raro híbrido entre una ballena cabeza de melón y un delfín de dientes rugosos en aguas cercanas a Kauai en Hawái.

Un posterior análisis genético reveló que el animal probablemente era un híbrido de primera generación entre una ballena cabeza de melón hembra y un delfín de dientes rugosos macho, marcando lo que se cree que es el primer descubrimiento documentado de un híbrido entre los dos mamíferos. Los investigadores lo llamaron Steno bredanensis.

Aunque puede parecer sorprendente e inesperado, este descubrimiento demuestra que la hibridación entre diferentes especies no es desconocida y ciertamente más frecuente de lo que muchos pueden pensar. Algunos biólogos han afirmado que hasta el 10 por ciento de los animales y hasta el 25 por ciento de las plantas pueden reproducirse con otras especies.

Uno de los casos más comunes lo representa la mula, un híbrido entre un burro y una yegua. Pero también hay híbridos más exóticos como los llamados zonkeys, hibrido entre burro y cebra, ligres, que involucran a león y tigre; pizzlies, el caso del oso polar y oso pardo; así como el beefalo, resultante del cruce de una vaca doméstica y un búfalo, entre otros.

Muchos híbridos animales son posibles, pero pocos sobreviven más allá de la primera generación. Esto se debe a que es poco probable que dos especies animales tengan la misma cantidad de cromosomas, y los híbridos no podrán reproducirse si sus padres son genéticamente diferentes.

Incluso si los híbridos pueden reproducirse, es probable que se enfrenten a otros desafíos en su entorno, como estar en desventaja por sus rasgos heredados de forma exclusiva o la competencia de otras especies. Es por estas razones que los híbridos en el reino vegetal suelen ser más exitosos.

Aun así, algunos híbridos de delfines se reprodujeron con éxito. Kekaimalu, el único wolphin vivo de primera generación conocido, que es un cruce entre una orca falsa y un delfín nariz de botella del Atlántico, dio a luz a una cría hembra en el año 2004, y hoy los dos viven juntos en el parque de vida marina de Oahu. Sin embargo, ese bebé fue el resultado de su tercer embarazo.

Dado que esta es la primera evidencia de hibridación de ballenas y delfines, se necesita mucha investigación para comprender su genoma y hábitos, pero el equipo de investigadores espera aprender más sobre este ejemplar en otro proyecto planificado para realizarse en las aguas de Hawái en agosto de 2018.

Referencia: Odontocete Studies on the Pacific Missile Range Facility in August 2017: Satellite-Tagging, Photo-Identification, and Passive Acoustic Monitoring. NAVFAC Pacific, 2018. https://goo.gl/L96x8D

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