Hace más de 20 años, cuando llegábamos a casa de un familiar o amigo, lo primero que hacíamos era saludarlos y conversar, sin embargo, hoy llegamos a pedir la clave del Wi-Fi. Aunque esto puede a veces ser visto como un acto de mala educación, no es considerado un delito, sin embargo, entrar sin permiso a casa de cualquier persona a pedirle la clave de acceso al Wi-Fi, puede traerte problemas con la policía.

Eso es precisamente lo que le ha ocurrido un chico de 17 años, quien dio una sorpresa desagradable a una pareja de ancianos en Palo Alto, California, cuando lo encontraron en su habitación con el rostro cubierto y afirmando que quería usar su red Wi-Fi.

Evidentemente, el hombre de 60 años se levantó de la cama e intentó atacar al joven, empujándolo por toda la casa hasta obligarle a salir. Posteriormente, llamó a la policía y el chico fue arrestado pocos minutos después. No hubo heridos.

Las autoridades se negaron a revelar la identidad del sospechoso porque era menor de edad, y el cargo que se le impuso fue el de robo con allanamiento de morada, un delito bastante grave en Estados Unidos. Asimismo, se le impuso un cargo menor por suministrar información falsa al oficial de policía que lo arrestó, al cual le mintió sobre su identidad. Al parecer, el intruso entró a la casa a través de una ventana que los propietarios siempre dejan abierta en el patio lateral.

Aunque quizá pueda tratarse de una simple travesura de chicos, este no fue el único intento que el sospechoso hizo por obtener una clave de Wi-Fi este fin de semana. Justo una noche antes, la policía encontró al mismo joven merodeando fuera de otra casa en Palo Alto, y ocurrió algo similar: cuando los residentes salieron y lo confrontaron, el pidió usar su red Wi-Fi porque no contaba con datos en su móvil.

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