Los resultados de las pruebas de ADN de los más de 5 millones de usuarios del servicio de pruebas genéticas por correo 23andMe serán utilizados por el gigante farmacéutico GlaxoSmithKline (GSK) para crear nuevos tratamientos médicos, según un anuncio de ambas compañías publicado ayer por ambas compañías.

Como parte de la asociación entre ambas empresas, 23andMe permitirá a GSK acceder a los datos genéticos, compartidos de manera voluntaria, de millones de personas que han recurrido a los kits de pruebas de ADN a domicilio.

La alianza representa quizá el movimiento más grande de 23andMe para capitalizar la curiosidad de sus clientes sobre su composición genética. Según un informe de NBC News, GSK invertirá cerca de US$ 300 millones en la firma de pruebas como parte de un acuerdo de cuatro años que le permitirán a GSK hacerse con los derechos exclusivos sobre los medicamentos que creará basándose en los datos suministrados por 23andMe.

Se pudo conocer que el primer proyecto sobre el que se solidificará esta asociación involucra un gen llamado LRRK2, el cual hace que las personas sean más vulnerables al mal de Parkinson. En el comunicado de prensa, Anne Wojcicki, CEO y fundadora de 23andMe, asegura que al trabajar con GSK, podrán lograrse avances en términos de investigación genética, sobre todo por los millones de usuarios que han aceptado ofrecer sus datos y la experiencia de la firma farmacéutica en el desarrollo de medicamentos.

Hasta ahora, 23andMe solicita permiso a sus clientes para compartir sus datos genéticos con terceros con fines de investigación, e incluso los usuarios pueden negarse a compartir estos datos si originalmente habían dicho que sí. Sin embargo, hasta ahora, la firma sólo se había asociado con instituciones financiadas con dinero público u organizaciones sin fines de lucro.

No es aberrado pensar entonces, que dada la asociación millonaria que ha obtenido 23andMe, los clientes deben recibir una buena parte de ese dinero, ya que en teoría, sin esa información genética no se realizarán las investigaciones que posteriormente llevarán al desarrollo de fármacos que igualmente serán comercializados con fines de lucro.

Además, los usuarios siguen siendo los más expuestos a situaciones negativas, porque en caso de una filtración masiva de datos de 23andMe, las compañías de seguros podrían aprovecharse de la situación para hacer a un lado a los usuarios con ‘genes peligrosos’. Por ahora, los usuarios deberán conformarse con creer en la firma y el hecho de que no compartirá intencionalmente esta información sensible.

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