Un comunicado reciente del CEO de la compañía de e-pagos Qiwi revela cómo uno de sus empleados se hizo de 500.000 BTC usando los terminales de la empresa para minar bitcoins sin su autorización previa.

El CEO Sergey Solonin contó lo acontecido durante una charla universitaria, en la cual detalló cómo el exempleado de Qiwi había tomado si autorización los equipos, mientras no estaban en uso, para generar la increíble cifra de $5 millones de dólares en cuestión de meses.

Solonin explicó que:

Cuando me enteré de los sucesos, pensé que eso era una locura, pues pasamos meses tratando de ganar apenas unos centavos por cada hardware, cuando en realidad teníamos una mina de oro escondida aquí sin saberla explotar con propiedad.

Después de ser descubierto, se le pidió al desarrollador que devolviera los fondos que había generado, pero decidió huir con ellos e invertirlos en un exchange que ahora está en bancarrota.

Otra observación que agregó Solonin fue que tras detectar cómo los terminales de Qiwi podrían aportar mayores ganancias, decidió poner la teoría en práctica y sustituir el método de minería que venían usando; sin embargo, después de tres meses quedó en evidencia que el poder de cómputo que requerirían sería mucho mayor, por lo que decidieron no seguir con la táctica de su ex desarrollador.

Igualmente, el panorama de Rusia se ha venido complicando en cuanto al comercio descentralizado, especialmente tras el anuncio del Comité de la Duma Estatal rusa sobre Mercados Financieros, que destacó la semana pasada que todo minero y poseedor de criptomonedas en Rusia estaría sujeto a las regulaciones del Código Interno de Ganancias vigente en el país.

Asimismo, el jefe de dicho comité, Anatoly Aksakov, agregó que el estado estará esbozando un proyecto de ley sobre criptomonedas que se dará a conocer durante la sesión gubernamental de otoño.