De acuerdo a hallazgos recientes un parásito que suele ser muy común en las heces de los gatos y que altera el funcionamiento mental, también puede estar ocasionado que las personas estén más dispuestas a iniciar un nuevo negocio, lo que podría ayudar en el crecimiento de la economía global.

El parásito en cuestión es llamado Toxoplasma Gondii y es responsable de infectar a más de 2 mil millones de personas alrededor del planeta, es decir, más de una cuarta parte de la población mundial.

Representación del Toxoplasma Gondii, frecuente en las heces de los gatos.

Los protozoos de estos parásitos pueden vivir en casi cualquier criatura de sangre caliente, donde se reproducen de forma asexual. Sin embargo, su huésped principal son los gatos, donde se reproducen sexualmente.

Luego de reproducirse, los huevos de estos parásitos se transmiten a partir de las heces de los gatos, dispersándose en el suelo, en el agua o cualquier otro objeto que termine siendo contaminado con los excrementos.

Asimismo, el parásito suele infestar el cerebro de sus huéspedes, produciendo extraños efectos sobre su conducta. Por ejemplo, en las ratas inhibe su miedo innato hacia el olor de la orina de los gatos, haciéndolas más propensas a acercarse demasiado a los felinos, para terminar siendo cazados por estos.

Este parásito también afecta el cerebro humano, pues en estudios previos se han encontrado evidencias de que el Toxoplasma Gondii está relacionado al neuroticismo, al abuso de drogas, la esquizofrenia, el cáncer cerebral e, incluso, el suicidio.

En este sentido, el hecho de que el parásito lleve a las ratas a involucrarse en comportamientos de riesgo, tal como se mencionó anteriormente, motivó a los investigadores a evaluar si esto también podía ocurrir en los seres humanos, especialmente en torno al tema de los negocios.

Se pone a prueba la influencia del parásito sobre el comportamiento

Es necesario desparasitar a los gatos para evitar infecciones como esta.

La investigación estuvo a cargo de Stefanie Johnson, una Psicóloga Industrial y Profesora de Negocios de la Universidad de Colorado Boulder, junto a su esposo, Pieter Johnson, un ecologista especializado en enfermedades, también oriundo de la Universidad de Colorado, quienes estaban interesados en los estudios en los que se relacionaban dichos cambios en el comportamiento con el parásito en cuestión.

Al respecto, comenta la investigadora de forma jocosa:

“Recientemente tuvimos una divertida conversación en la cena sobre cómo esto era, probablemente, lo único en lo que podíamos colaborar, puesto que los negocios están tan lejos de la Biología, y eso nos llevó a investigar el impacto del Toxoplasma sobre los negocios”.

Para hacer esto, lo primero que hicieron fue evaluar la saliva de casi 1.500 estudiantes a fin de determinar si estaban infectados con el parásito, a partir de lo que descubrieron que aquellos que daban positivo en las pruebas, tenían un 1,4% más de probabilidades de especializarse en negocios y un 1,7 más de probabilidades de dedicarse a la gestión empresarial.

Posteriormente, los investigadores evaluaron la saliva de casi 200 profesionales que asisten a eventos de emprendimiento, descubriendo que aquellos que resultaron infectados, tenían un 1,8% más de probabilidades de empezar su propio negocio que otros asistentes sin el parásito.

Por último, se examinaron las bases de dato mundiales sobre los niveles nacionales de infección son este parásito y se compararon con los niveles nacionales de actividad empresarial, encontrándose una gran cantidad de variación global en las tasas de infección por Toxoplasmosis que iban desde un 9% en Noruega y un 60% en Brasil.

En síntesis, los científicos se dieron cuenta de que la infección por el parásito estaba fuertemente relacionada con las actividades de negocios y con la capacidad de asumir riesgos empresariales.

Adicionalmente, en los países en los que se encontraron tasas de infección más altas, también mostraron un menor porcentaje de encuestados que citaron el miedo al fracaso como un impedimento para desarrollar nuevas empresas.

Sin embargo, estos resultados no dicen nada respecto a si el aumento en las actitudes empresariales relacionadas al parasito tienen algo que ver con el éxito empresarial: al respecto, plantea Johnson:

“Estas personas pueden comenzar una empresa, pero no sabemos si fracasaron (…) el toxoplasma puede reducir el miedo al fracaso, pero tal vez la gente debería temer fallar si la idea es terrible”.

Para finalizar, es necesario tener en cuenta que, para el momento, se trata de un planteamiento aun a nivel correlacional, por lo que no puede afirmarse que el parásito es la causa de una mayor probabilidad de asumir riesgos empresariales.

La tarea de establecer relaciones causales quedará para investigaciones futuras; en este sentido, está totalmente desaconsejado consumir heces de gatos para perder el temor a arriesgarse.

Referencia: Risky business: linking Toxoplasma gondii infection and entrepreneurship behaviours across individuals and countries, (2018).  https://www.doi.org/10.1098/rspb.2018.0822

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