Por décadas se ha debatido el origen del supervolcán de Yellowstone, pero de acuerdo a un reciente estudio realizado por un investigador de Virginia Tech, el popular parque tiene una historia diferente a lo pensado anteriormente.

Los científicos han creído por mucho tiempo que la Caldera de Yellowstone está impulsada por el calor del núcleo de la Tierra, de manera similar a la mayoría de los volcanes. Sin embargo, la investigación realizada por EL sismólogo teórico Ying Zhou, profesor en el Departamento de Ciencias de la Tierra de Virginia Tech, muestra una perspectiva diferente.

Este estudio no encontró evidencia de que el calor subiera directamente desde el núcleo de la Tierra para impulsar el volcán de Yellowstone. En contraste, las imágenes subterráneas capturadas sugieren que los volcanes de Yellowstone fueron producidos por una gigantesca placa oceánica que se zambulló en el oeste de Estados Unidos, hace unos 30 millones de años.

Esta antigua placa oceánica se rompió en pedazos, provocando inusuales perturbaciones de rocas en el manto, lo que condujo a erupciones volcánicas en los últimos 16 millones de años.

Para llegar a esta conclusión, el investigador creó imágenes similares a rayos X del interior profundo de la Tierra, y descubrió una estructura subterránea anómala a una profundidad de aproximadamente 400 a 650 kilómetros, justo debajo de la línea de volcanes.

Las imágenes revelaron que la placa oceánica de Farallon, que solía estar donde está ahora el Océano Pacífico, se encuentra bajo el actual oeste de los Estados Unidos. La antigua placa oceánica se rompió en pedazos y una sección comenzó a desgajarse y hundirse en la tierra profunda.

La sección de hundimiento de la placa oceánica empujó lentamente los materiales calientes hacia arriba para constituir los volcanes que ahora forman parte de Yellowstone.

El uso de las imágenes similares a rayos X para este estudio es único en sí mismo. El autor señaló que, del mismo modo como los humanos pueden ver objetos en una habitación cuando hay una luz encendida, los sismómetros pueden “ver” estructuras en las profundidades de la tierra cuando ocurre un terremoto, una técnica que se conoce como tomografía de difracción.

Determinado en profundizar en su investigación, el sismólogo se está preparando para  aumentar la resolución de las imágenes; obtener más detalles de las profundidades de la tierra permitiría utilizar simulación computarizada para recrear la fragmentación de la gigantesca placa oceánica, y probar diferentes escenarios de cómo funden las rocas y funcionan los sistemas de alimentación de magma de los volcanes.

Referencia: Anomalous mantle transition zone beneath the Yellowstone hotspot track. Nature Geoscience, 2018. https://doi.org/10.1038/s41561-018-0126-4

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