La Luna es nuevamente un mundo sin vida, ya que las semillas de algodón que germinaron en el explorador lunar Chang'e-4 murireron.

La Luna actual es un lugar terriblemente inhóspito; no posee atmósfera, agua líquida o campo magnético, está sujeta a bombardeos de meteoritos, oscilaciones diarias de temperatura que van desde el extremo bajo cero hasta la ebullición y ráfagas de radiación solar y cósmica.

Nuestro satélite natural es ciertamente inhabitable y carente de vida; pero de acuerdo a una reciente investigación, hace 3.500 millones de años, mil millones de años después de su formación, el entorno lunar era bastante diferente, al punto de contar con condiciones lo suficientemente amigables como para soportar la vida.

De hecho, tales condiciones podrían haber surgido en la Luna durante dos períodos diferentes, cada uno de decenas de millones de años. Los autores del estudio no afirman que la vida haya existido alguna vez en la luna, sino que las condiciones que hacen posible la vida tal como la conocemos, parecen haber existido en el entorno lunar hace miles de millones de años.

Cuando se buscan signos de vida en otros planetas y lunas, las pistas que pueden indicar un clima propicio para la vida incluyen: agua líquida, una atmósfera que ayudaría a mantener el agua estable en la superficie, un campo magnético que proteja contra la radiación solar y cósmica, y compuestos orgánicos.

Según los autores del estudio, al menos algunas de esas condiciones clave podrían haber existido simultáneamente en algún momento en la Luna.

La idea de que la luna alguna vez pudo haber sido habitable se basa en una serie de descubrimientos, realizados en su mayoría durante la última década, que muestran que la luna no está tan seca como pensábamos. Es probable que aún haya hielo de agua en los cráteres polares y depósitos de agua atrapados en el interior de la luna.

Hace miles de millones de años, podría haber habido una buena cantidad de agua líquida en la superficie, podemos suponer que lagos, incluso océanos, podrían haber existido de manera estable en la Luna durante una cantidad sustancial de tiempo.

Adicionalmente, hay evidencia de que la Luna primitiva tenía un campo magnético, que podría haber protegido su superficie de la radiación solar y cósmica. Esto hubiera resultado en un mundo temporalmente habitable, en un momento en que la vida en la Tierra ya daba sus primeros pasos.

Hace unos 3.500 millones de años, la forma de vida conocida más avanzada de nuestro planeta era la cianobacteria, un organismo que se distingue por poder vivir sin oxígeno. Para ese momento, la Tierra estaba siendo constantemente bombardeada por cometas y asteroides. Es muy posible que algunas de estas bacterias hayan sido expulsadas de la Tierra, y albergadas dentro de los meteoritos, pudieron llegar a la Luna.

Por el momento, esto es en gran parte teórico; sin embargo, los autores del estudio proponen, a fin de probar su hipótesis, buscar minerales ricos en agua en capas geológicas atrapadas entre los flujos de lava que datan de este período.

También sugieren materializar un programa de exploración lunar más agresivo, donde se instalen instrumentos de vanguardia en la superficie lunar y se tomen muestras para su análisis en la Tierra.

Además, recomiendan realizar experimentos que simulen el entorno lunar primitivo para observar si los microorganismos pueden seguir siendo viables en las condiciones ambientales predichas.

Referencia: Was There an Early Habitability Window for Earth’s Moon? Astrobiology, 2018. https://doi.org/10.1089/ast.2018.1844