El cambio climático tiene consecuencias devastadoras; tal como veremos a continuación, las olas de calor están aumentando los índices de suicidio en algunas ciudades del planeta.

En este sentido, en Estados Unidos, El Reino Unido, Japón, Europa del Norte, Europa Occidental, China y México se están experimentando unas temperaturas anormalmente altas que pudiesen implicar peligrosos resultados.

Es bien sabido que el cambio climático tiene por efecto el aumento de la temperatura del planeta, lo que se corresponde como un problema de salud pública mundial. En lo particular, por un tiempo se ha dejado de lado el tema de la influencia de este aumento de la temperatura sobre la salud mental.

Sobre esto, a partir de una investigación reciente, se ha encontrado una asociación importante entre el cambio climático, las temperaturas extremas y los índices de suicidio.

Tras comparar la información respecto a la temperatura y los índices de suicidio en múltiples condados estadounidenses y municipios mexicanos por varias décadas, se han encontrado evidencias de que el calor se relaciona con el incremento de las tasas de suicidio.

De manera específica, se encontró que si el planeta de calienta unos 2,5 grados centígrados para el año 2050, pudiesen observarse incrementos de hasta el 1,4% en los índices de suicidio en los Estados Unidos y del 2,3% en México.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores tomaron en cuenta datos del crecimiento poblacional y 30 modelos climáticos, a partir de lo que anticipan que el aumento de las temperaturas pudiese traducirse en 21.000 suicidios adicionales en Estados Unidos y México para el año 2050.

Sobre esto, Marshall Burke, Profesor de Ciencias del Sistema Terrestre en Stanford y uno de los investigadores principales, plantea:

“Al hablar del cambio climático, solemos abstraernos. Pero los miles de suicidios adicionales que probablemente ocurran como resultado de un cambio climático absoluto son más que un número, representan perdidas trágicas para una gran cantidad de familias”.

En la misma línea, los expertos han determinado que el aumento de las temperaturas también incide sobre conflictos de mayor magnitud y episodios de violencia a nivel poblacional, pues se ha observado que las personas son más agresivas cuando hace calor.

Entonces, al parecer, el calor puede tener un efecto importante sobre la mente de las personas, puesto que ante el aumento de las temperaturas, además de herirse a sí mismas, las personas son más propensas a herir a los demás.

La explicación de este fenómeno aún no está clara, sin embargo se cree que este aumento en las probabilidades de cometer suicidio está relacionado a efectos secundarios del proceso de termorregulación del organismo u otras respuestas neurológicas a la temperatura que tienen incidencia sobre la salud mental.

Así, se sugiere que algunos químicos a nivel cerebral, especialmente los neurotransmisores, que tienen una importante función en torno a la salud mental, pueden verse alterados por los mecanismos a partir de los cuales el organismo regula su temperatura interna.

De hecho, tras analizar más de 6 millones de tweets provenientes de Estados Unidos, se encontró una relación significativa entre el lenguaje depresivo, a partir del uso de términos tales como “soledad” y “suicida”, con el aumento de la temperatura.

Así, se observó que por cada aumento de 1 grado Celsius por encima de la temperatura promedio, existe un aumento del 0,79% de las probabilidades de que se envíen tweets de contenido depresivo.

Aún es necesario comprender mejor la relación entre el calor y el suicidio, sin embargo, los investigadores concluyen que el calentamiento global es un problema a nivel mundial que debe resolverse inmediatamente, a fin de evitar las devastadoras consecuencias que se han documentado hasta la fecha.

Referencia: Higher temperatures increase suicide rates in the United States and Mexico, (2018). https://doi.org/10.1038/s41558-018-0222-x

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