¿Te has preguntado por qué sientes celos al ver que una persona se desempeña mejor que tú en alguna de tus pasiones y/o aficiones? Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sentido un poco de envidia al notar que otra persona es mejor que nosotros en alguna actividad que consideramos propia; sin embargo esto puede sentirse peor cuando esa otra persona es un amigo cercano.

Para explicar esto, en los ochenta un Psicólogo llamado Abraham Tesser planteó la teoría de mantenimiento de la autoevaluación. Este planteamiento se basa en dos premisas fundamentales: primero, las personas se comportan de formas que les permitan desarrollar una imagen positiva de sí mismas y, segundo, las relaciones interpersonales tienen una influencia importante en esa autoimagen.

Entonces, ver que una de nuestras amistades es mejor que nosotros en un área que nos genera interés hace que desprestigiemos nuestras propias capacidades y estemos más lejos de alcanzar esa imagen positiva de nosotros mismos que deseamos alcanzar.

Poniendo a prueba los celos

Generalmente, cuando a nuestros amigos cercanos obtienen logros importantes, nos alegramos con ellos; sin embargo, cuando eso en lo que les va bien es un área de nuestro interés o algo que representa nuestra identidad, empezamos con el malestar.

A fin de entender este fenómeno, Tesser llevó a cabo un experimento en el que indujo celos entre grupos de amigos. Específicamente, seccionó a los participantes en grupos de cuatro personas formadas por dos pares de amigo y les solicitó que jugasen una versión del juego “contraseña”.

En cada ronda del juego, una de las personas tenía que adivinar una palabra objetivo a partir de un conjunto de pistas que les dieron una por una el resto de los compañeros; estas pistas se seleccionaban de una lista en la que estaban clasificadas por dificultad, por lo que los jugadores podían seleccionar la cantidad de ayuda que estaban dispuestos a darle a sus compañeros.

Además, a la mitad de los participantes se les dijo que a partir del juego se medían habilidades verbales y de liderazgo, mientras que a la otra mitad se les dijo que tan solo era un juego. También, el juego estaba amañado, por lo que las primeras dos personas en el banquillo no tenían más opción que mostrar un desempeño miserable.

De acuerdo a la teoría, si uno de cada par de amigos pensaba que su desempeño en el juego era un indicador de sus habilidades y no le iba muy bien, experimentaría malestar si su amigo obtuviese un buen resultado.

A fin de probar esta hipótesis, se contó el número de rondas en las que los amigos se ayudaban y se comparó con las veces en las que ayudaron a un extraño. Así, cuando los jugadores creían que solo era un juego, el amigo fue ayudado más que el extraño en 10 de las 13 sesiones.

Por su parte, cuando los jugadores pensaban que era su imagen como persona la que estaba en juego, los números se invirtieron, pues el extraño fue ayudado más que el amigo en 10 de 13 sesiones.

Entonces, estos celos son el resultado de la percepción de amenaza representada por una persona cercana que parece ser mejor que nosotros en las actividades que nutren nuestra identidad y que nos generan satisfacción.

Cómo lidiar con los celos

Para lidiar con estos celos lo más recomendable es desarrollar una identidad independiente a las actividades que desempeñamos.

Estos celos, tal como vimos, son reacciones normales ante situaciones cotidianas, sin embargo, hay formas de combatirla. Los expertos aseguran que para lidiar con el malestar una buena idea es alejarse de estos amigos, de forma que se desarrollen intereses distintos que no afecten la relación.

En segundo lugar, lo más recomendable es cambiar las autodefiniciones, es decir, enriquecer nuestra identidad, de forma que no dependa únicamente de una actividad sino que se nutra desde distintas direcciones.

Finalmente, los expertos en el tema recomiendan practicar arduamente hasta mejorar el desempeño, puesto que si estamos satisfechos con nuestro rendimiento, probablemente le dejemos de prestar atención a los demás y nos centremos en las cosas que realmente nos llenen de bienestar.

Referencia: Self‐evaluation maintenance and the perception of friends and strangers. https://doi.org/10.1111/j.1467-6494.1982.tb00750.x