Un equipo de investigación de la Universidad de Stanford ha combinado una serie de materiales para desarrollar una batería recargable que puede almacenar grandes cantidades de energía renovable creada mediante fuentes solares o eólicas. Los expertos aseguran que en el futuro, esta tecnología permitiría ofrecer energía eléctrica de manera rápida y económica, y a una temperatura ambiente equilibrada.

Hasta ahora, las baterías de flujo han sido consideradas como una alternativa para almacenar energía renovable, sin embargo, los tipos de líquidos que podría producir la corriente eléctrica han sido limitados por la cantidad de energía que podrían ofrecer, o incluso han necesitado que las temperaturas sean muy altas o utilizan productos químicos de gran toxicidad o muy costosos.

Sin embargo, el equipo de investigación de Stanford, dirigido por el profesor William Chueh, decidió probar con una mezcla de sodio y potasio para crear un metal líquido a temperatura ambiente que, desde el punto de vista teórico, cuenta hasta con 10 veces la energía disponible por gramo que otros materiales para el fluido del lado negativo de una batería de flujo.

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Ahora bien, al utilizar el lado negativo de metal líquido de la batería, los investigadores hallaron una membrana cerámica fabricada con potasio y óxido de aluminio para mantener los materiales negativos y positivos separados, permitiendo que la corriente fluyera.

En este sentido, lograron duplicar la tensión máxima de las baterías de flujo convencionales, y el prototipo se mantuvo estable durante miles de horas en funcionamiento. Este voltaje más alto quiere decir que la batería puede almacenar más energía sin importar su tamaño, lo que a su vez reduce costos a nivel de producción de la misma.

Además, los investigadores experimentaron con cuatro líquidos diferentes para el lado positivo de la batería. En ese caso, los líquidos a base de agua degradaron la membrana rápidamente, sin embargo, afirman que una alternativa que no esté basada en el agua podría mejorar el rendimiento de la batería.

Referencia: High-Voltage, Room-Temperature Liquid Metal Flow Battery Enabled by Na-K|K-β″-Alumina Stability. Joule Volume 2, Issue 7, p1287–1296, 18 July 2018. DOI: https://doi.org/10.1016/j.joule.2018.04.008.

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