El Nuffield Council on Bioethics, una organización independiente con sede en el Reino Unido que se encarga de ofrecer recomendaciones acerca de cuestiones médicas y biológicas, ha publicado un informe que sugiere que la modificación genética de embriones humanos debe permitirse en algunos casos.

Las leyes en el Reino Unido prohíben hacer modificaciones a las personas, cambios que podrían ser transmitidos a generaciones futuras, sin embargo, el informe no recomienda cambiar dicha política de inmediato, sino que busca alentar el debate público acerca de cuáles son las regulaciones más adecuadas que deberían existir para este tema.

En declaraciones al medio británico The Guardian, Karen Young, presidenta del grupo de trabajo que creó el informe y profesora de derecho, ética e informática en la Universidad de Birmingham, afirmó que no existe ninguna razón para que la publicación sea descartada sin antes revisarla.

Los investigadores del consejo de ética independiente recomiendan que modificar genes de los embriones sólo debe estar permitido cuando se busque el beneficio del niño, ya que esto evitaría desigualdades sociales al conferir ventajas genéticas a los padres que puedan darse el lujo de pagar este procedimiento.

Por su parte, David King, quien pertenece al grupo de defensa Human Genetics Alert, con sede en el Reino Unido, dijo a Reuters que el comité aprobó la creación de ‘bebés de diseño’, por lo que es necesario contar con una prohibición internacional con respecto a modificar embriones a nivel genético.

El Centro de Genética y Sociedad británico también se opuso al informe, a través de Marcy Darnovsky, quien aseguró que en términos prácticos, la publicación pone en bandeja de plata la posibilidad de utilizar la ingeniería genética heredable, en una sociedad donde seguramente muchas personas serán tratadas privilegiadamente por encima de aquellos desposeídos que no tengan cómo pagar un método como este para modificar embriones a nivel genético.