El Consejo de Estabilidad Financiera, la organización que se encarga de aconsejar al G20 sobre sistemas financieros globales, presentó un marco de referencia para monitorear activos en criptomonedas.

La institución explica dentro del documento las razones que la llevaron a la elaboración del proyecto: “Mientras el Consejo considera que los activos en criptomonedas no presentan un riesgo material para la estabilidad financiera global en este momento, sí reconoce la necesidad de un monitoreo vigilante de cara a la velocidad del desarrollo del mercado”.

En el documento se listan varias métricas que el Consejo utilizará en el proceso de observación de los mercados de criptomonedas y consideran que “debería ayudar a identificar y mitigar riesgos para el consumidor, y la protección al inversionista, integridad del mercado, y potencialmente la estabilidad financiera”.

En el mismo se explica que los esfuerzos de monitoreo de la institución se enfocarán en la volatilidad de los precios de los activos en criptomonedas, el tamaño y crecimiento de las ofertas iniciales en monedas, o ICOs, el amplio uso de las criptomonedas en pagos y su exposición internacional, así como la vulnerabilidad a los precios cambiantes en comparación con el oro, monedas y acciones.

El Consejo, presidido por el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, también compilará reportes cualitativos para utilizar la inteligencia en la confianza del mercado.

El marco de referencia es un instrumento estandarizado que fue publicado junto a un informe que se presentó ante los ministerios financieros y bancos centrales de los países pertenecientes al G20. Además del Consejo de Estabilidad Financiera, otras organizaciones internacionales regulatorias también están volcando sus esfuerzos en el monitoreo de áreas específicas de la industria de criptomonedas.

Entre dichas instituciones se encuentra la Organización Internacional de Comisiones de Valores, un ente regulatorio global integrado por vigilantes en materia de valores, está desarrollando su propio marco de referencia para ayudar a los países miembros a analizar de mejor manera los impactos de las ICOs locales y extranjeras en los inversionistas.

Por su parte, el Comité de Basilea está reuniendo información sobre la exposición directa e indirecta de sus bancos miembros a las criptomonedas, con el objetivo de cuantificar el impacto potencial de la tecnología.