¿Quién no batalló una férrea lucha contra el cálculo en sus años de estudiante? A pocas personas les resulta sencilla esta asignatura y, si es como el 90% de las personas que están leyendo esto, debe saber que estaba en lo cierto: no tiene utilidad.

De acuerdo a una investigación en la que participaron más de 6.200 estudiantes de primer año en 133 Facultades y Universidades Norteamericanas, resulta más adecuado dominar los conceptos básicos de las matemáticas que quemarse las pestañas al estudiar para los exámenes de cálculo de niveles superiores.

Se plantea que existen dos tipos de personas: a aquellos que les va bien en cálculo y el resto de la humanidad. Para ser del primer grupo, lo único necesario es tener una comprensión solida de una gran cantidad de principios matemáticos elementales que guían un buen desempeño en la asignatura.

Más allá del empeño de nuestros profesores de cálculo de la escuela secundaria, en independencia del mérito que esto pudiese implicar, no hay necesidad alguna de hacer que los estudiantes sufran con estas ecuaciones tan complejas.

Específicamente, dos científicos del Departamento de Educación Científica del Centro Smithsoniano de Astrofísica de la Universidad de Harvard, decidieron demostrar que los profesores de cálculo están tomando un camino equivocado.

En este sentido, querían determinar qué tiene más importancia, las matemáticas relacionadas al cálculo o la primera evaluación cuando se está en la escuela, seguido de un curso más avanzado en la universidad.

En otras palabras, según los investigadores, no queda en duda que para estudiar astrofísica se necesita tener una solida comprensión de cálculo, sin embargo, se propusieron averiguar cuando resulta más pertinente iniciar este aprendizaje.

De esta manera, fueron entrevistados 6.207 estudiantes sobre temas relativos a sus antecedentes familiares, historia educativa y experiencia en matemáticas, además de revisar sus puntajes en esta asignatura a partir de una base de datos anónima. En la misma línea, se estudió la posibilidad de que el realizar algún curso de cálculo durante la escuela secundaria había sido estimulante de alguna forma.

Al hacer esto, observaron que los estudiantes más débiles obtuvieron beneficios del cálculo, a diferencia de los más avanzados que no le encontraron mayor utilidad. En este sentido, a partir del estudio se determino que el éxito en cálculo depende más de la adquisición de habilidades que de la introducción temprana en el tema.

En otras palabras, para estar seguros de que los estudiantes obtengan buenos resultados en cálculo a largo plazo, deben adquirir, en primer lugar, una buena comprensión de los conceptos básicos.

Por su parte, no es posible asegurar las razones por las cuales los estudiantes con mayor cantidad de debilidades se beneficiaron en mayor medida de la preparación que el resto, pero los expertos consideran que se puede explicar teniendo en cuenta las atenciones personales prestadas por los maestros.

Así, no se trata de despreciar la asignatura, sino de liberar a los estudiantes de las presiones en torno a unos conocimientos que, según la investigación, no tienen tanta utilidad a futuro. En palabras del investigador principal:

“Lo que decimos es que si la formación previa es solida, si los estudiantes conocen su álgebra, su geometría y sus principios matemáticos básicos, es probable que les vaya bien en el cálculo a nivel universitario”.

En conclusión, no es necesario agobiar a los estudiantes más jóvenes con asignaturas como el cálculo, pues el estudio demuestra que con una base sólida de conocimientos es suficiente para mostrar buenos resultados a nivel universitario.

De esta forma, se encontró que el dominio básico de las matemáticas relacionadas al cálculo tiene una influencia más positiva sobre el rendimiento de los estudiantes en la Universidad, que tomar cursos adicionales durante la escuela secundaria.

De hecho, al quitarle este halo negativo a asignaturas como esta, pueden haber más probabilidades de que los estudiantes se muestren interesados por los temas, en lugar de aproximarse sobre la base de prejuicios.

Referencia: The Path to College Calculus: The Impact of High School Mathematics Coursework, (2018). https://doi.org/10.5951/jresematheduc.49.3.0292